Economía/Motor.- Bruselas sustituirá el Impuesto de Matriculación por una tasa medioambiental
BRUSELAS, 1 (EUROPA PRESS)
La Comisión Europea aprobará, previsiblemente, el próximo martes una propuesta legislativa para la supresión gradual del Impuesto de Matriculación de coches nuevos en el territorio de la Unión Europea, a cambio de incrementar la tasa de circulación, reforzándola a través de criterios medioambientales.
Se trata de que, en un periodo de cinco a diez años, el Impuesto de Matriculación haya desaparecido a favor de uno específico relacionado con las emisiones contaminantes de CO2.
Así, se sugiere que el impuesto sea menor cuanto menos contamine el vehículo y que, a partir de 2008, una de las fechas-objetivo del Protocolo de Kyoto, el 25% del total de los ingresos recaudados por matriculación y circulación, tengan en cuenta el nivel de emisiones. En diciembre de 2010, la mitad de la fiscalidad de los vehículos responderá a criterios ecológicos.
La Comisión opta, no obstante, por una regulación de mínimos,estableciendo el "principio y la estructura" del impuesto pero sin armonizar los tipos impositivos, que continuarán siendo de la competencia exclusiva de los Estados miembros, en el caso de España de las Comunidades Autónomas. La propuesta de la Comisión necesitará después ser aprobada por unanimidad de los Veinticinco para entrar en vigor.
Entre los argumentos de la Comisión para defender la supresión del Impuesto de Matriculación, se esgrime la necesidad de mejorar el funcionamiento del mercado interior eliminando las trabas fiscales a la venta de turismos entre Estados miembros, como por ejemplo el doble pago o el pago excesivo por los impuestos de matriculación.
Así pues, el comisario europeo de fiscalidad, Laszlo Kovacs, pretende con esta iniciativa facilitar las cosas a quienes quieran comprar un vehículo en un país distinto al de residencia.
En la actualidad, el comprador debe pagar en la mayoría de los casos el Impuesto de Matriculación tanto del país de compra como del de residencia, aunque, paradójicamente la normativa europea prohíbe esta doble imposición.
El Ejecutivo comunitario entiende que, desde el punto de vista del mercado interior, el sector del automóvil está muy lejos de disponer de un verdadero mercado único. Es en este contexto en el que se quiere eliminar el actual gravamen, en interés tanto del consumidor como del mercado, dado que Bruselas considera poco adecuado el actual sistema de impuestos de matriculación, diferente en cada Estado miembro.
De acuerdo con la propuesta, a largo plazo se suprimirían en la Unión Europea todas las tasas que no estén ligadas al medio ambiente, como el Impuesto de Matriculación y otros impuestos sobre los vehículos, y se reemplazarían por tasas anuales de uso de carretera y de fuel.
ECONOMIAS DE ESCALA.
Esta medida incentivaría, además, las economías de escala ya que los fabricantes de coches no se verían obligados a fijar sus precios en función de la cantidad de impuestos que hay que pagar en cada Estado miembro y se evitarían "distorsiones" en el mercado interior. En la actualidad, en los países con más impuestos, se tiende a marcar precios más bajos, para compensar la dureza del gravamen.
La propuesta de la Comisión se presentará después de haber lanzado una consulta pública en 2004 con el objetivo de recabar las opiniones de todas las partes implicadas.
Al respecto, la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), ya reclamó en su momento que la eventual supresión del impuesto de matriculación en la Unión Europea no suponga un aumento de la fiscalidad que soporta el automóvil, derivada de una mayor presión fiscal por otros conceptos.
La presión fiscal sobre el automóvil es muy superior en Europa a la que existe en Japón o Estados Unidos, y según los datos de la Asociación, Bruselas recauda más de 300.000 millones de euros anuales por impuestos relacionados con el sector.
El hecho de que el Impuesto de Matriculación esté transferido en España a las comunidades autónomas supone un obstáculo añadido para su desaparición. Mientras, el Impuesto de Circulación que la UE pretende potenciar es competencia de la Administración local.