UE.- Exteriores reitera su apoyo a la adhesión de Turquía y destaca la 'discreción' de EEUU en la última crisis europea
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)
El director general del Ministerio de Asuntos Exteriores para asuntos de Europa y América del Norte, José Pons, reiteró el apoyo del Gobierno a futuras adhesiones de la Unión Europea, entre ellas las de Turquía, al tiempo que destacó la "discreción" de Estados Unidos en la última crisis europea.
En su intervención en la mesa redonda 'Europa en la encrucijada' que se celebró ayer por la noche en el Círculo de Bellas Artes en Madrid, Pons dejó claro que el Gobierno ha estado a favor de la última ampliación de la UE con los nuevos diez Estados miembros y que lo está también "de futuras".
A su juicio, cuantos más países ingresen en la UE, "más seguridad y tranquilidad" habrá en todos ellos frente a los desafíos que presenten otras áreas del mundo. En cualquier caso, se mostró favorable a un debate europeo sobre los límites geográficos de la UE ya que las fronteras del Este no están claras. El responsable del Departamento de Miguel Ángel Moratinos admitió que la UE "quizás" se encuentre ante su "crisis más fuerte" desde que Francia abandonó temporalmente el Consejo de Ministros de la UE en la década de los sesenta por discrepancias sobre la Política Agrícola Común (PAC). En esta ocasión, es "muy seria" porque afecta a los países fundadores de la UE --caso de Francia y Países Bajos con las victorias del 'no' a la Constitución--. Además, constató que en las principales crisis europeas siempre está Francia. La UE ya se enfrentó a dificultades francesas que puso al ingreso de Reino Unido y con el referéndum galo de Maastricht en 1992, en el que François Miterrand logró una victoria exigua del 'sí'.
El director general opinó que los reveses francés y holandés muestran un "cierto desajuste" entre las clases políticas y los ciudadanos a los que representan. A ello se une que el "motor franco-alemán no funciona" en la actualidad. "No hay forma de sustituirlo, así que no queda más remedio que ayudar a Francia y Alemania para que funcione", precisó.
Pons subrayó que el ciudadano de la UE no está acostumbrado al debate europeo, por lo que no dudó en afirmar que se tiene que trabajar "en hacer ciudadanos europeos que piensen en términos europeos".
En su opinión, se tienen que adoptar una serie de iniciativas de aquí en adelante. En primer lugar, "eliminar" el sentimiento de que la Comisión Europea tiene la "culpa" de los males de cada país. En segundo término, evitar que se instale la percepción de que los políticos no escuchan a los ciudadanos.
Además, recomendó no confundir identidades propias con el nacionalismo y pidió que se rechace el paralelismo entre el fenómeno de la globalización y una pretendida "súper-estructura" de la Unión Europea.
El diplomático español advirtió de que la UE cuenta en la actualidad con Gobiernos "debilitados" --caso de Francia, Alemania y Países Bajos-- y "precarios o en minorías". Estos últimos se localizan en los países de Europa Central, donde no hay partidos políticos estables y donde "no hay manera de repetir victoria en unas elecciones". El ejemplo más evidente es el de Bulgaria.
Por otro lado, Pons hizo hincapié en que las relaciones con Estados Unidos pueden ser "conflictivas" para algunos países europeos y dividir "bastante" entre los Veinticinco, como fue el caso de la guerra de Irak.
Sin embargo, se felicitó del hecho de que la Administración Bush haya sido "tremendamente discreta" en la última crisis europea de junio y que haya insistido en que quiere una "Europa fuerte" como socio.