Castilla-La Mancha estudiará medidas 'políticas y jurídicas' para mostrar su descontento con el trasvase
CIUDAD REAL, 2 (EUROPA PRESS)
El Gobierno de Castilla-La Mancha "estudiará las medidas políticas y jurídicas que llevará a cabo para mostrar su descontento ante la derivación de estos nuevos 82 hectómetros cúbicos, 39 para abastecimiento y 43 para regadío, de agua del Tajo al Segura", que ayer decidió el Consejo de Ministros.
El consejero de Presidencia de Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, considera que la decisión adoptada por el Consejo de Ministros en relación a un nuevo trasvase del Tajo al Segura es "desmedida, excesiva e irresponsable" y, en su opinión, "sólo puede contentar a unos cuantos regantes de Murcia, mientras que debe preocupar a unos tres millones de españoles de Alicante, Almería, Murcia y Castilla-La Mancha, ya que pone en riesgo la posibilidad de futuras derivaciones para abastecimiento, sobre todo teniendo en cuenta que la situación de los embalses de cabecera del Tajo es crítica".
A su juicio, "ya es hora de que el Gobierno, a través del Ministerio de Medio Ambiente y de la Confederación Hidrográfica del Segura, se tome en serio las pruebas que se han puesto encima de la mesa desde Castilla-La Mancha para saber el agua almacenada en Murcia" y exigió "que se investigue quién riega y cuándo se riega en Murcia".
Según el consejero, este nuevo trasvase "pone de manifiesto que una vez que se cuenta con este tipo de infraestructuras, no sólo se utilizan, sino que se hace un uso abusivo de las mismas".
A este respecto, señaló que "los que se oponían al trasvase del Ebro tenían razón, no sólo desde el punto de vista medio ambiental o de insostenibilidad económica, sino también por el abuso que se puede llegar a realizar".
De ahí, que Díaz-Cano advirtiese que "esta pedagogía impide para siempre la posibilidad de que se pueda construir cualquier otro trasvase en este país".
De igual modo, también hizo alusión a otras dos decisiones adoptadas por el Consejo de Ministros y que afectan a la Castilla-La Mancha; por un lado, "el reconocimiento de la puesta en regadío con aguas del Trasvase de más de 6.000 hectáreas en el canal de Albacete, y de la segunda fase de la sustitución de los bombeos en la Mancha Oriental, en esta misma provincia".
Finalmente, el consejero concluyó afirmando que, "aunque son buenas noticias, éstas se ven empañadas por la decisión tomada en relación con el trasvase".