Detienen a dos subsaharianos como presuntos autores de estafar con el timo de los 'billetes tintados' a un empresario

MURCIA, 2 (EUROPA PRESS)

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de Murcia detuvieron y pusieron a disposición judicial a dos subsaharianos, Aubin T., camerunés de 32 años, y Emeka O., nigeriano de 30 años, como presuntos autores de estafar 20.000 euros a un empresario murciano, al que engañaron con el timo de 'los billetes tintados', también conocido como el timo de la 'guitarra' o 'de la química'.

El empresario denunció, en la Jefatura Superior de Policía, haber sido objeto de estafa por parte de dos individuos que se personaron en su empresa del ramo de electricidad, haciéndose pasar por agentes comerciales, ofertándole una partida de repuestos y componentes técnicos para la fabricación de sus productos, según informaron fuentes de la Policía Nacional de Murcia.

Tras varias visitas, el empresario, según manifestó en su denuncia, contactó con ellos en un hotel de Murcia, donde se hospedaban, cerrando la supuesta operación comercial por importe de 60.000 euros y entregándoles éstos una cantidad inicial de 20.000 euros, a la espera de la provisión final de los repuestos y componentes para su actividad empresarial.

Las investigaciones de los agentes del Grupo de Delincuencia Económica determinaron que la versión dada por el empresario no se correspondía con la realidad de los hechos, y que no existió dicha operación, sino que había sido objeto de un timo por el procedimiento de los billetes tintados.

Las características físicas de los presuntos agentes comerciales, el contacto en la habitación de un hotel y la forma de comportarse de los individuos, coincidentes con el prototipo de delincuentes estafadores, condujeron al desmontaje de la denuncia inicial.

El modus operandi era el clásico de este tipo de timos, en los que los dos presuntos autores, con buenos y elegantes modales, y haciéndose pasar por hombres de negocios de sus países de origen, informaron a su víctima de que habían conseguido sacar de los mismos, donde estaban perseguidos políticamente, una importante cantidad de dinero en metálico, proveniente de sus negocios.

Para eludir los controles aduaneros, manifestaron al empresario que los billetes habían sido previamente tintados ennegreciéndolos con productos químicos especiales, siendo necesario proceder a su lavado 'wash- wash', con otros productos de elevado coste.

Para convencerle, los autores de la estafa realizaron en la habitación del hotel donde se hospedaban una prueba de lavado de un billete de curso legal, en este caso de 30 euros, ennegrecido previamente, entregándoselo a la víctima para que comprobase su autenticidad.

Asimismo, el empresario se trasladó a una entidad bancaria, donde le confirmaron que se trataba de un billete totalmente verdadero. No obstante, el proceso químico, rodeado de una parafernalia de jeringuillas, frascos de tintes diversos, escayola, prensa manual y otros artilugios, así como la veracidad del billete lavado, convenció al empresario, quién volvió a contactar con los sudafricanos, entregándoles la cantidad de 20.000 euros a cambio de un paquete con billetes tintados, y productos para su lavado, en la creencia que el dinero final de curso legal que obtendría sería de 60.000 euros.

Una vez en el despacho de su empresa comprobó que se trataba de simples cartulinas, y no de billetes, y que había sido objeto de un timo, tratando de localizar a los dos estafadores que ya habían abandonado el hotel.

En un control selectivo realizado por el Grupo Operativo de Respuesta de la Jefatura Superior de Policía, fueron detenidos los dos estafadores, cuando trataban de abandonar Murcia.

Los presuntos autores habían sido detenidos anteriormente por Falsificación de Moneda y Estafa, así como por resistencia y desobediencia, e infracción de la Ley de Extranjería en Las Palmas, Tenerife y Sevilla.