Dos testigos dicen que Farruquito circulaba a más de 100 kilómetros por hora cuando embistió a la víctima
SEVILLA, 5 (EUROPA PRESS)
Dos testigos presenciales del atropello mortal de Benjamín Olalla el 30 de septiembre de 2003 dijeron hoy en el juicio que el coche que le embistió, conducido por el bailaor Farruquito, circulaba a una velocidad superior a los 100 kilómetros por hora cuando impactó con la víctima.
El primer testigo en declarar, Fernando M., amigo personal de Olalla que le acompañaba cruzando el paso de peatones junto al polideportivo San Pablo, indicó que se dirigían a coger sus respectivos coches a la explanada situada frente al complejo cuando oyó un ruido "fuerte" de "un coche acelerando", "revolucionando mucho", momento en el que reculó "unos tres pasos" mientras que Olalla, en cambio, echó a correr y fue atropellado.
No escuchó frenazo alguno antes del impacto, la vía estaba un poco mojada y las farolas encendidas, según recordó, cuando el BMW iba "bastante más rápido de lo que debía de ir". Al ver el suceso, fue a su coche a coger el móvil para llamar a las asistencias sanitarias, si bien cuando volvió al lugar donde había caído Olalla otras personas ya habían dado la voz de alerta. Ante las preguntas de una de las defensas sobre si se podía haber evitado el impacto si el coche hubiese frenado, dijo este testigo que "si no hubiéramos ido a la piscina también" se habría evitado.
El testigo Manuel H., que había cruzado instantes antes el paso de cebra, vio venir a Olalla "volando" hacia él tras escuchar un motor "muy acelerado" que iba a una "velocidad enorme, por encima de 100 kilómetros por hora", según calculó. Añadió que no vio frenar el BMW después del impacto y que pasó "como una exalación" en dirección a Kansas City "a una velocidad muy endiablada".
El testimonio de este hombre aludió a que "miré al coche hasta que lo perdí de vista y luego me concentré en el herido", señaló recordando que todo pasó "en segundos". El tiempo que tardó la ambulancia fue "eterno", el "más largo de mi vida", de "unos 15 minutos".
EL JOVEN QUE LO PERSIGUIO DECLARO CON MIEDO, SEGUN EL FISCAL
También declararon una pareja de novios que iba en un Ford Mondeo al que Farruquito adelantó antes de enfilar la calle Laffón Soto, "saltándose un semáforo en rojo" por su izquierda y por el carril de la dirección contraria. "No era una velocidad normal sino bastante temeraria", dijo Miguel S.G., "mínimo 100 kilómetros por hora".
Su pareja, Dolores O.M. confirmó que vieron de lejos lo que creyeron que era un bulto o un animal saltar por los aires y que, cuando llegaron al lugar, había sólo una persona junto a Olalla, al igual que indicó otro conductor que también fue rebasado en el mismo semáforo por el bailaor.
Por su parte, Juan José C., un joven que trató de perseguir sin éxito el BMW tras el atropello, vio "frenar" y "disminuir velocidad" a Farruquito, aunque no pudo precisar su velocidad. "Soy conductor pero no un radar", señaló ante la risa en la sala de los presentes, incluida la del propio Farruquito. La aportación de este testigo se tornó menos amable cuando el fiscal, aludiendo a un comentario personal que "no consta en las actuaciones", le pidió que recordara si hubo un momento en que le dijo que tenía miedo, ya que hoy en el juicio entró en contradicción con lo declarado en la instrucción.
El joven señaló que no tenía miedo "pero sí respeto" a lo que podía pasar, porque se trata de una familia de su mismo barrio, a lo que el abogado de Farruquito pidió que aclarase la "acusación grave" del fiscal a la familia Fernández Montoya "incluso a toda la etnia gitana", "extrañándole" al letrado que el fiscal no hubiese denunciado un delito por obstrucción de la Justicia si así se manifestó el testigo en aquel momento cuando dijo que no vio que el BMW frenase. "Nadie me ha dicho lo que me conviene declarar", concluyó este testigo. A partir de las 17.00 horas, tras acabar sobre las 15.00 horas la sesión de la mañana, continuarán declarando más testigos.