El príncipe Alberto se convierte oficialmente en el jefe de Estado de Mónaco
MÓNACO (EUROPA PRESS)
El príncipe Alberto se convirtió ayer oficialmente en el jefe de Estado de Mónaco en una celebración que comenzó con una misa solemne en la catedral donde su padre, Rainiero III, fue enterrado hace tres meses después de 56 años al frente del principado.
El día de ayer, declarado fiesta nacional, se celebró el primero de los dos pasos oficiales que marcarán su acceso al trono. El segundo está previsto para el próximo 19 de noviembre, en una ceremonia en la que se espera la asistencia de jefes de Estado extranjeros. Vestido con un traje oscuro y una corbata azul cielo, el príncipe Alberto II, con rostro solemne, asistió, detrás del altar y acompañado por sus dos hermanas, las princesas Carolina y Estefanía, y otros miembros de la Familia Real, a la misa oficiada por el arzobispo de Mónaco, monseñor Bernard Barsi. La música de órgano marcó el tono solemne que terminará con fuegos artificiales y un baile al aire libre.
Alberto II, un soltero de 47 años, es el único hijo varón del príncipe Rainiero y la actriz Grace Kelly, que abandonó Hollywood por una nueva vida de princesa que se truncó por un accidente de coche mortal en 1982. Los comercios permanecieron cerrados ayer y las banderas con los colores nacionales, rojo y blanco, decoraban el Palacio y las ventanas de los edificios del principado.
Cientos de monegascos, vestidos para una ocasión especial, llenaron la catedral para asistir a la misa oficial. Al término de la misa, que duró hora y cuarto, Alberto II se puso sus gafas de sol y caminó con sus hermanas hasta el cercano palacio donde les esperaba una fiesta en el jardín.
Reservado con respecto a su vida privada, Alberto se ha convertido en una persona más comunicativa desde la muerte de su padre. El día que terminó en Mónaco el periodo de luto oficial (la semana pasada) por la muerte de Rainiero, confirmó que era el padre del hijo de una azafata de origen africano. Y en unas declaraciones sorpresivas a la televisión francesa TF1, Alberto anunció que podrían aparecer en un futuro próximo otras mujeres que le señalen como padre de sus hijos. Cuando le pidieron que precisara, él sólo dijo: "Responderemos cuando llegue el momento".
Reconociendo públicamente que es el padre de Alexandre, un pequeño de dos años, Alberto afirmó que quería asumir sus responsabilidades. A su hijo, dijo, no le faltará nada, aunque nunca podrá acceder al trono de Mónaco y no llevará el apellido de la familia Grimaldi. La Constitución monegasca se revisó en 2002 para evitar el problema que su condición de soltero plantea a la línea de sucesión. La modificación permite que el poder pase de un príncipe reinante sin descendientes a sus hermanos o hermanas, pero prohibe a los hijos ilegítimos el acceso al trono.