Ciclismo/Tour.- Moncoutie (Cofidis) enorgullece al ciclismo francés en el día de su fiesta nacional
Francia firmó doblete con la segunda plaza de Sandy Casar
DIGNE LES BAINS (FRANCIA), 14 (EUROPA PRESS)
Alejado de las pretensiones del maillot amarillo desde hace años, el ciclismo francés enjuga sus lágrimas volcándose en el día de su fiesta nacional, honor que en Digne Les Bains, escenario final de la duodécima etapa del Tour Francia, pudo festejar uno de sus corredores, David Moncoutie (Cofidis), tras marcharse en solitario a cuarenta kilómetros de meta.
Moncoutie, que ya lanzó los brazos al aire la pasada campaña, nuevamente con un intento en solitario, recibió su segundo ramo de flores en la 'Grande Boucle' con el aliciente de hacerlo cuando sus paisanos celebran una fiesta emblemática y sus compatriotas en carrera apuran su última gota de sudor para aspirar a la más antigua gloria del ciclismo galo.
El francés precedió en línea de meta a Sandy Casar (Francaise des Jeux) y al español Angel Vicioso (Liberty Seguros), cabezas visibles de un grupo, repleto de intereses, pero que nunca puso empeño en dar caza a Moncoutie, a excepción del belga Axel Merckx (Davitamon-Lotto) y los forzados intentos de Juan Manuel Garate (Saunier Duval).
En una jornada tranquila para los líderes, que reservan fuerzas para el empacho de Pirineos del fin de semana, Moncoutie se trabajó el triunfo en la ascensión a la penúltima cota de la jornada, el Col du Corobin, de segunda categoría y una pequeña encerrona de la organización por su dureza.
El francés arrancó a 38 kilómetros de meta, dejando de lado a un grupo de doce corredores, que había encabezado la etapa desde los primeros kilómetros, para distanciarlo en medio minuto y apretar los dientes hasta la línea de meta. Moncoutie siempre confió en la victoria, se arropó bajo la bandera de su país, y movió desarrollo para mantener los segundos que le separaban de la gloria.
PELOTON TRANQUILO.
La escapada permitió al gran grupo disfrutar de un pequeño relax, calma que probablemente continuará mañana en la llegada a Montpellier, oportunidad para los velocistas y sin la amenaza del belga Tom Boonen, que no tomó la salida después de la caída que sufrió ayer en el descenso de Courchevel, antes de la batalla definitiva en los Pirineos.
Armstrong, en carroza por detrás de su fiel grupo de escuderos, mantiene el jersey amarillo, con Rasmuseen (Rabobank) pegadito, y Alejandro Valverde (Illes Balears), quinto, pero con la fatalidad de haber perdido al español Manuel Beltrán, que se cayó en el primer ascenso de la jornada y se vio obligado a abandonar.