El PP de Castilla-La Mancha asegura que no cederá ni un milímetro en la defensa del agua de la región
TOLEDO, 14 (EUROPA PRESS)
El Partido Popular regional aseguró hoy que mantiene la postura que ha propugnado siempre en torno al trasvase Tajo-Segura, que no es otra que la de defender los intereses de Castilla-La Mancha y de los castellano-manchegos, "dando absoluta prioridad a nuestra región en el uso del agua de nuestro territorio, planteamiento en el que el PP no cederá ni un milímetro".
En un comunicado, el PP insiste en que esa defensa de nuestros intereses pasa por recuperar el trasvase del Ebro como única fórmula posible de deshipotecar la carga del Tajo, e impedir, mientras tanto, que se derive agua a otras comunidades que no sea para consumo humano y poner fecha de caducidad ya al trasvase Tajo-Segura.
"El gobierno de Zapatero es el que ha creado el grave problema con el que nos encontramos en estos momentos y el único responsable de la manifestación que hoy han convocado los regantes murcianos, que están pidiendo soluciones a algo que ya estaba resuelto con el Plan Hidrológico Nacional aprobado por el gobierno del PP".
A su juicio, la manifestación de Murcia "no contradice en absoluto los planteamientos del PP" y, en cualquier caso, están en su pleno derecho de reivindicar aquellas soluciones que consideran más convenientes para hacer frente a los acuciantes problemas hídricos a los que se enfrentan en estos momentos.
El PP sigue defendiendo el Plan Hidrológico Nacional del PP en todos sus extremos y muy especialmente en lo concerniente al trasvase del Ebro pero cree que, una vez que se ha derogado dicho plan y se ha frustrado por el momento la posibilidad de derivar agua de la zona húmeda española a las zonas más secas, "si no se puede trasvasar agua de la desembocadura del Ebro mucho menos puede justificarse que se haga de la cabecera del Tajo".
"El PP no ha cambiado en absoluto su postura en este asunto y ha sido consecuente con la resolución aprobada por unanimidad en las Cortes regionales exigiendo al Gobierno nacional que no se autorizara otro trasvase que no fuera para consumo humano", indican.
Finalmente, consideran sorprendente que el presidente regional, José María Barreda, "quiera reprobar al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, que está defendiendo los intereses de nuestra región al reivindicar el Plan Hidrológico Nacional y el trasvase del Ebro, y en cambio se niegue a reprobar a Zapatero, que es el que realmente hace daño en la práctica a Castilla-La Mancha aprobando trasvase tras trasvase y sin tener en cuenta la postura en contra de todos y cada uno de los ciudadanos de nuestra región".