Kenia.- Al menos 6.000 personas huyen de la región donde bandidos etíopes han matado a cerca de 80 personas en Kenia
NAIROBI, 15 (EUROPA PRESS)
Al menos 6.000 personas han huido tras los violentos ataques por bandidos armados, presuntamente procedentes de Etiopía, que comenzaron el martes pasado en el distrito de Marsabit, en el norte de Kenia, y que según el balance oficial alcanzan ya los 76 muertos, entre ellos 20 niños de una escuela local atacada.
"Hay indicios iniciales de que unas mil familias --unas 6.000 personas-- se han visto desplazadas", según indicó el responsable para la preparación y respuesta ante los desastre de la Cruz Roja Keniana, Farid Abdulkadir, a la agencia de noticias de la ONU IRIN. "Hay mucho movimiento de personas y la situación es todavía inestable", añadió.
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), unas mil familias afectadas por los ataques necesitan ayuda de emergencia. "Las necesidades prioritarias tienen que ver con la sanidad, el alojamiento temporal y la comida", indicó la OCHA.
De acuerdo con la Policía keniana, 66 de las víctimas eran civiles que murieron cuando los asaltantes, que se cree que son miembros de la comunidad Borana, lanzaron sus ataques contra localidades habitadas por el grupo étnico Gabra en Turbi, en el distrito de Marsabit, a unos 580 kilómetros de Nairobi.
Asimismo, diez miembros de un grupo eclesiástico fueron asesinados en un presunto ataque de venganza en Bubisa, a 80 kilómetros de Turbi, según la Policía. Según los medios locales, un párroco que iba con ellos fue abatido "porque no pertenecía a ninguna de las comunidades en conflicto". Las fuerzas de seguridad kenianas persiguieron a los agresores hasta la frontera etíope, matando a diez de ellos en un tiroteo.
Por otra parte, el vicario apostólico de Isiolo (Kenia), monseñor Luigi Locati, un italiano de 77 años, fue asesinado anoche en el norte del país africano por uno o dos individuos no identificados. El prelado recibió varios impactos de bala hacia las 21:00 --hora local-- cuando regresaba a su casa después de cenar en el Centro pastoral de Isiolo.
Las primeras hipótesis apuntan a que el religioso italiano habría sido abatido por bandidos de los caminos. Según indicó hoy a la agencia misionera MISNA el obispo de Marsabit, monseñor Ravasi, "no se trató de un robo y por los datos que tenemos no consideramos que haya relación entre el asesinato de monseñor Luigi Locati y los enfrentamientos étnicos en la región de Marsabit".
Además, añadió el religioso, "el obispo de Isiolo había sido amenazado el pasado mes de septiembre en un episodio similar al de anoche y entonces en Marsabit todo estaba tranquilo".
Según el relato de los hechos que hace MISNA, monseñor Locati fue disparado por la espalda por sus tres agresores cuando intentaba volver al centro pastoral, después de que los atacantes golpearan y dejaran inconsciente a su acompañante. El religioso italiano recibió al menos dos disparos, uno en el cuello y otro en la cabeza.