Condenada a seis años de prisión una acusada de estafar casi 38.000 euros a los ancianos que cuidaba
LOGROÑO, 20 (EUROPA PRESS)
La Audiencia Provincial ha condenado a seis años de prisión a A.F.H.M, de 55 años de edad, por un delito de robo continuado y estafa con abuso de las relaciones personales entre la acusada y sus víctimas. Además se impone la indemnización de la autora a la víctima de 32.715,79 euros.
La sentencia considera probados los hechos del Ministerio Fiscal, en el que relataba que la imputada estafó a los dos ancianos que cuidaba 37.914,54 euros utilizando sus tarjetas y cargando a su cuenta diferentes gastos personales, como la factura del teléfono.
Según los hechos, la acusada, natural de Logroño y sin antecedentes penales, comenzó a trabajar en el domicilio de un matrimonio formado por dos ancianos en febrero de 2000, cuando éstos tenían 85 años.
En abril de 2001, "según informe del médico forense", incluido en la acusación, el marido presentaba "desorientación temporal y amnesia de fijación", además, "no salía a la calle si no iba acompañado y mostraba un deterioro cognitivo más intenso de lo normal a una edad de 86 años". Por su parte, la mujer "no presentaba alteraciones mentales, pero debía desplazarse en una silla de ruedas por sus dificultades para caminar".
La acusada percibía por su trabajo una retribución mensual de 1.084,3 euros y trabajaba todos los días, incluidos domingos y festivos.
La mujer, siempre según la misma fuente, "guiada por el propósito de obtener un beneficio económico" y, "al advertir que la muy avanzada edad de sus empleadores les incapacitaba para realizar y controlar operaciones económicas de cierta complejidad, y que su trabajo le permitía conocer todos los documentos sin ser descubierta, decidió apoderarse del dinero que tuvieran, así como cargar en sus cuentas operaciones realizadas en su beneficio".
Con este fin, la acusada rellenó varios cheques, todos ellos al portador, "e hizo que los firmara" el anciano "sin que fuera consciente de lo que hacía". En total, consiguió más de 5.000 euros. Después, cogió una tarjeta del hombre y realizó distintas extracciones y pagos por un valor de más de 15.000 euros.
Además, se hizo con otra tarjeta del anciano, perteneciente a otro banco, y realizó "numerosas" extracciones de dinero y pagos por un importe de más de 14.000 euros. A esto se une que contrató la instalación del teléfono de su casa a nombre del anciano y ordenó el cargo de las facturas a su nombre. Los cargos, según el documento del Fiscal, ascienden a 538 euros.
La imputada también compró una cadena musical y los tomos de un diccionario multimedia, gastando 879 euros. La presunta estafa se desarrolló entre abril de 2000 y marzo de 2001. El anciano falleció en noviembre de 2003.
Para el Ministerio Fiscal, los hechos relatados constituían un delito continuado de estafa, "cualificado por la especial gravedad y con abuso de las relaciones personales entre la acusada y las víctimas", del que considera autora a la imputada. Propuso, antes del juicio, para ella seis años de prisión y una multa de doce meses con una cuota diaria de cinco euros. También pidió que indemnice a la mujer, viuda del anciano, con 37.914,54 euros, "importe de las cantidades de que se ha beneficiado".
Por su parte la defensa pidió la absolución de la acusada, al no ser autora de delito alguno, con todos los pronunciamientos favorables. La Audiencia falló en los mismos términos que el fiscal, si bien rebajo la indemnización en 5000 euros, al ser los que la acusada "debía percibir como abono de su sueldo".