Detenidas seis personas que formaban una red de explotación sexual de mujeres armenias y rumanas
MADRID, 21 (EUROPA PRESS)
Dos hombres armenios fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional por ser considerados los máximos responsables de una red de explotación sexual a compatriotas. Se trata de Havhannes H. y Arkadi M., ambos de 28 años, que contaban con la colaboración de un tercer ciudadano rumano, Mihai Valentín G., de 27 años, quien se encargaba de controlar y trasladar a las chicas desde el domicilio hasta el club de alterne. El dueño del prostíbulo, Manuel G.L., de 57, y los encargados, Ramona de la C., de 33, y Francisco Javier R.G., de 40, también prestaron su colaboración a esta red y han sido igualmente detenidos.
En el momento de la intervención policial, los agentes encontraron en el interior de un local ubicado en Móstoles a 12 chicas, que se encontraban en Madrid, todas ellas armenias y rumanas y en situación irregular.
La detención se efectuó por la actuación conjunta de agentes de la Brigada de Extranjería, de la Comisaría de Fuenlabrada y los conocidos como "Centauros", pertenecientes a Seguridad Ciudadana. Fueron los primeros los que iniciaron las investigaciones a raíz de la denuncia de una mujer que estaba siendo explotada sexualmente y que se acogió a la Ley de Testigos Protegidos.
EN EL CLUB DE MÓSTOLES
Esta persona denunció que estaba siendo víctima de una red de compatriotas que la obligaban a ejercer la prostitución en un club de Móstoles. Los dos principales responsables serían ciudadanos armenios y tenían retenidas a las chicas en un piso de Fuenlabrada. Desde aquí, en una furgoneta roja, un rumano las trasladaba a diario al club.
Las relaciones sexuales que mantenían las mujeres, por indicación expresa de los responsables, se prolongaban no más de 20 a 30 minutos y el precio oscilaría de 53 a 63 euros, respectivamente. Los responsables del club se quedaban con 13 euros por servicio, y el resto sería el beneficio de las chicas. Pero todo el dinero que ganaban se lo retiraban los armenios. Éstos contaban con la colaboración del dueño y los encargados del local para conocer el número de servicios que había realizado cada chica y, por ende, el dinero que les debían entregar.
Con todos estos datos, agentes de policía diseñaron un dispositivo para la entrada en el club que se saldó con la detención de los responsables de la organización, del dueño y encargados del club y la identificación de 12 chicas, todas en situación irregular en nuestro país, procedentes de Países del Este, concretamente Rumanía y Armenia. En las próximas horas, al término de las diligencias policiales, los detenidos pasarán a disposición judicial.