Natación/Montreal'05.- Villaécija recupera su mejor versión y acude al rescate de la natación española
MONTREAL, 27 (EUROPA PRESS)
La española Erika Villaécija rescató a la natación española de su discreto caminar por el Mundial de Montreal con su sexta posición en la final de los 1.500 en donde la victoria fue para la estadounidense Kate Ziegler con un tiempo de 16.00.41.
Villaécija había sido la única nadadora española que, hasta el momento, había superado la criba de las eliminatorias para alcanzar una final y apartarse de los mediocres resultados del resto de sus compañeros. Lo hizo, sin embargo, con sufrimiento, con un registro en semifinales de 16.29.54, lejos de su auténtico potencial y que le dio el último pasaporte para la prueba de esta noche.
Sin embargo, en la final la barcelonesa se reencontró con su mejor versión y alejaba las dudas mostradas en la clasificación o en los pasados Juegos Mediterráneos. Villaécija, que durante la primera parte de la carrera ocupó el quinto lugar, finalizó en sexta posición en la prueba de los 1.500 y mejoró sensiblemente sus registros.
Completó la prueba con 16.17.92, a poco más de un segundo del récord español que estableció ella misma en la presente temporada, y cerca del cuarto lugar. Un resultado que recupera a la principal baza de la natación española en estos Mundiales de cara a su prueba preferida, los 800 libres, pero que no deja de ser un espejismo dentro de la piscina nacional.
Situación que ha llevado al propio Consejo Superior de Deportes (CSD) ha estudiar nuevas alternativas para subir el nivel de la natación española y que aplicará a la conclusión de los presente cita mundialista.
Al margen de la actuación de Villaécija, la prueba larga en el programa femenino fue para Kate Ziegler con lo que la estadounidense demostró que el séptimo registro logrado durante las clasificaciones no fue más que un mero accidente.
Su registro, de 16.00.41, el tercero mejor de toda la historia, y estuvo cerca de convertirle en la segunda mujer que lograba rebajar la barrera de los 16 minutos, después de que lo hiciese Janet Evans. En el podio fue acompañada por la suiza Flavia Rigamonti, que repetía la plata lograda en Fukuoka, mientras que el bronce fue para la joven promesa local, Brittany Reimer de tan sólo 17 años.
PHELPS 'OLVIDA' SU FALLO EN LOS 400.
Aunque la atención de la piscina se centraba en la prueba que cerraba el programa, la final de los 200 metros, en donde por fin se vivía uno de los duelos más esperados de estos campeonatos entre Michael Phelps y Grant Hackett después del 'fiasco' protagonizado por el primero en los 400 libres donde no superó la criba de las semifinales.
El primer encuentro por una hegemonía que cuenta con el auspicio de Ian Thorpe y Peter van den Hoogenband, ausentes de este Mundial por distintas causas, cayó del lado de Michael Phelps quién aprovechó su mayor condición de velocista, ante las características más fondistas de su rival, para dominar la prueba.
Se hizo con el triunfo con un tiempo de 1.45.20 en una carrera que hasta su ecuador rozó el récord del mundo. La segunda plaza fue para el australiano Grant Hackett, mientras que el tercer cajón del podio lo ocupó Ryk Neethling.
Era la segunda medalla del estadounidense después de la conseguida en el relevo 4x100, también la segunda presea para el australiano que, sin embargo, baja un lugar en el cajón después de la victoria lograda en los 400 libres.
HARDY SE TOMA LA REVANCHA ANTE JONES.
También brillante fue el triunfo lograda en la final de los 100 braza femenino donde la estadounidense Jessica Hardy, que ayer en semifinales logró una nueva plusmarca mundial en la prueba, no pudo con la australiana Lesiel Jones.
La nadadora 'aussie' ya había conseguido la planta en 2001 y el bronce en 2003. Sumó a su palmarés el único metal que le faltaba en una prueba donde la sorpresa negativa la puso el cuarto puesto logrado por la china Xuejuan Luo, la campeona olímpica, vencedora en los dos últimos mundiales y la poseedora de cuatro de los diez mejores registros de todos los tiempos.
La zimbaua Kirsty Coventry también continúa reclamando su porción de protagonismo en esteos campeonatos. En la final de los 100 espalda sumó su segunda presea en estos Mundiales después de la plata lograda en los 200 estilos.
Hoy se impuso con un registro de 1:00.24 y se confirma como una de las deportistas más importantes para Zimbawue como ya demostró en los Juegos de Atenas cuando logró tres medallas, mientras que su país sólo había conseguido una presea a lo largo de su historia.
En la final de los 100 espalda sorprendió a la estadounidense Natalie Coughling, campeona olímpica, la única mujer que ha conseguido bajar del minuto y que llegaba a esta cita con la mejor marca de la temporada, aunque al final sólo pudo ser tercera.
Por último, en la modalidad masculina Aaron Peirsol cumplió con los pronósticos. El campeón olímpico, mundial y plusmarquista de la distancia dominó con comodidad, siendo custodiados en el podio por su compatriota Randall Bal y por el campeón europeo Lazlo Cseh.