Investidura.- Touriño defiende un Estatuto que 'mejore el autogobierno' y descarta problemas sobre la 'identidad'
Anuncia que negociará "inmediatamente" con Zapatero el "déficit estructural" de Galicia y una mayor presencia en España y la UE
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 (EUROPA PRESS)
El candidato a la Presidencia de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, defendió hoy que uno de los objetivos de su Gobierno será reformar con "el consenso de todos" el Estatuto de Autonomía "para mejorar el autogobierno", aunque matizó que la "identidad· de Galicia "no debe causar ningún problema ni ser causa de división" entre los gallegos.
"Nosotros no necesitamos tan sólo de un Estatuto que nos diga quiénes somos, aunque está bien que lo diga. Pero sí necesitamos, 25 años después, reformar el Estatuto para mejorar nuestro autogobierno y seguir progresando", subrayó Touriño en su discurso en el debate de investidura, que se inició hoy en la Cámara gallega.
El candidato socialista subrayó que "Galicia existía como nacionalidad antes de que existiese como comunidad autónoma", aunque el desarrollo autonómico "fue un factor decisivo en su resurgimiento". Por ello, aseveró que "parece obvio" que hay que avanzar en el "camino del autogobierno, perfeccionarlo y adaptarlo a las nuevas realidades".
De este modo, Touriño -que se presenta a la investidura después de lograr un pacto de Gobierno con el BNG para obtener la mayoría absoluta- afirmó que la "identidad no es un problema" para Galicia, aunque se siente una "nacionalidad histórica, una comunidad nacional, que forma parte de un Estado que se reconoce a sí mismo como plurinacional y plurilingüe"."Nosotros somos quienes somos", agregó, parafraseando a Gabriel Celaya.
El líder socialista, que el próximo viernes será investido como el cuarto presidente de la Xunta de la historia autonómica, invitó a los tres partidos a hacer de los rasgos identitarios de Galicia "elementos que unen a todos los gallegos por encima de la condición social y de las ideas políticas". Como límite para la reforma estatutaria, aseguró que ésta deberá desarrollarse "dentro del marco de la Constitución española".
Para lograr el objetivo de "perfeccionar, profundizar y adaptar permanentemente a las nuevas realidades" el autogobierno gallego, el líder socialista expresó su voluntad de buscar "el consenso" entre las tres fuerzas políticas con representación parlamentaria para sacar adelante una reforma del Estatuto que juzgó "necesaria".
PROTAGONISMO DEL PARLAMENTO
Así, indicó que "la mejor forma" es que sea el Parlamento autonómico el que "asuma desde el principio la responsabilidad de la elaboración de un nuevo Estatuto". Para ello, anunció la creación de una ponencia parlamentaria que se encargue de redactar un anteproyecto de modificación del marco estatutario dentro del primer semestre de la VII Legislatura.
El futuro presidente de la Xunta también expuso que solicitará un dictamen al Consello Consultivo sobre el texto que se acuerde en el Parlamento. El proyecto de reforma será presentado después en el Congreso de los Diputados -"con el apoyo unánime" de la Cámara gallega, según deseó-, para finalmente ser sometido a referéndum del pueblo gallego.
Al margen de la negociación que se desarrollará entre los grupos parlamentarios, Touriño defendió que el "nuevo Estatuto" deberá "ampliar y asegurar" los derechos de los ciudadanos; contribuir al desarrollo económico, a la creación de empleo y el bienestar social; y establecer una estructura institucional "más democrática y más eficaz".
Asimismo, el candidato socialista a la Presidencia de la Xunta apostó por que el nuevo Estatuto refuerce la identidad lingüística y cultural de Galicia; dote a la Comunidad Autónoma de un marco de competencias "coherente y suficientemente garantizado"; e institucionalice la presencia de Galicia en la UE y en el exterior.
DIÁLOGO CON EL GOBIERNO CENTRAL
Por otra parte, Touriño lamentó la "actitud más bien pasiva" que la Comunidad gallega ha adoptado en los últimos años en su relación con otras regiones y el Gobierno central. En este capítulo, reprochó al Gobierno de Manuel Fraga que "uno de sus mayores errores" fue que, cuando su partido perdió las elecciones generales de 2004, convirtió a la Xunta "en un ariete al servicio de la estrategia de oposición del PP contra el nuevo Gobierno de España".
"Eso no es tan sólo un error político, sino que cuestiona directamente las bases del sistema", argumentó, tras lo cual sentenció que los partidos políticos están "para competir lealmente en el marco de la democracia" y "no hay gobiernos amigos ni enemigos". Por contra, garantizó que el Gobierno de coalición que él presidirá, mantendrá "el principio de cooperación activa" con el Ejecutivo central y los de otras comunidades autónomas.
En este sentido, Touriño anunció que, una vez que tome posesión el próximo 2 de agosto, se dirigirá "inmediatamente" al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, para "abrir un proceso de diálogo y negociación" sobre cuestiones "del máximo interés para Galicia".
Entre los puntos que negociará con Zapatero, se refirió a "la necesidad de corregir el déficit estructural acumulado en Galicia" en materias como el empleo, la educación, la sanidad y las infraestructuras. Esta fue una de las cuestiones que suscitó mayor divergencia en la negociación del acuerdo de Gobierno con el BNG y ambos partidos acordaron solicitar al Ejecutivo central el ocho por ciento de la inversión total del Plan Estatal de Infraestructuras y Transportes (PEIT).
Touriño también planteará a Zapatero que se adapten "a la estructura territorial del Estado" el Senado, el Poder Judicial y otras entidades para posibilitar la presencia de representantes de Galicia. Asimismo, pedirá la presencia de la Xunta, dentro de la delegación española, en los órganos de la UE cuando se aborden cuestiones que afectan a competencias exclusivas de la Comunidad Autónoma y pedirá una representación institucional de Galicia en el exterior.