El PSOE avisa al PP y a IU que no promoverá una reforma electoral si no cuenta con amplio consenso
Blanco, dispuesto a estudiar si el aumento de 350 a 400 diputados garantiza un reparto más proporcional de los escaños del Congreso
MADRID, 28 (EUROPA PRESS)
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ha reafirmado el compromiso electoral del PSOE de acometer esta legislatura una reforma de la Ley Electoral pero, habida cuenta de que el PP e Izquierda Verde (IU-ICV) han lanzado ya propuestas en sentido opuesto, recalcó que los socialistas no piensan promover una modificación de esta naturaleza sin contar con un amplio consenso.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ya anunció tras las elecciones gallegas su idea de plantear una reforma de la Ley Electoral para favorecer que el partido más votado, aunque no cuente con mayoría absoluta, acceda al Gobierno.
Paralelamente, Izquierda Verde lanzó una propuesta de reforma que, por contra, busca una mayor proporcionalidad y corregir los efectos de la actual distribución del mapa electoral por provincias. Así, plantea elevar el número de diputados de 350 a 400 creando una circunscripción de ámbito estatal con los votos que no han servido a los partidos para lograr escaño.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, acordaron a finales de julio solicitar un informe al Consejo de Estado sobre las líneas que se podrían seguir para reformar la vigente ley electoral, que data de 1985.
ABARATAR LOS COSTES DE LAS CAMPAÑAS
En declaraciones a Europa Press, Blanco explicó que reformar la Ley Electoral no sólo significa cambiar el reparto de los escaños, sino también limitar la publicidad de las campañas electorales, garantizar por ley los debates a partir de un determinada representación de las dos grandes formaciones políticas y otras iniciativas encaminadas a abaratar los costes de las campañas.
Según explicó, el compromiso socialista se centraba en estos asuntos, completados con una nueva regulación del voto de los residentes en el extranjero, pero admitió que, en el marco de esa reforma electoral, "cabe reflexionar también sobre la representación de las formaciones políticas".
De hecho, el aumento de 350 a 400 escaños no llegó a incluirse en el programa electoral del PSOE, aunque era una idea que en su día ya planteó el socialista Gregorio Peces Barba, uno de los 'padres' de la Constitución y miembro del Comité de Sabios del que se rodeó Zapatero en la última campaña.
"Se puede ver si, ampliando el número de diputados, se favorece mejor la distribución y por tanto la proporcionalidad de los escaños --reflexionó--. Hay posibilidades que permiten avanzar para conseguir un parlamento más proporcional al que tenemos a día de hoy".
RECELOS DE LAS MINORÍAS
Eso sí, Blanco quiso dejar claro que la reforma de la legislación electoral no se puede hacer al margen del conjunto de las fuerzas políticas. "Son reformas de deben hacerse por un amplio consenso, y desde luego, si no hay un amplio consenso, el PSOE no las hará", enfatizó.
Y es que la posibilidad de reformar la legislación electoral siempre ha sido vista con recelo por las formaciones minoritarias de ámbito territorial. Cuando surgió este debate el pasado mes de julio, el secretario general de ERC, Joan Puigcercós, ya advirtió de que "no se puede hacer una ley electoral a la carta" y recalcó que es "difícil" mantener la representación territorial que garantiza la ley y al mismo tiempo dejar a todo el mundo satisfecho.
Desde el PNV, Emilio Olabarría recordó que resolver el problema de la "infrarrepresentación" de IU no debe implicar el endurecimiento de las posibilidades de acceso al Parlamento para los nacionalistas. A su juicio, lo primero debería ser ajustar la representatividad a criterios de proporcionalidad corregida, por ejemplo imponiendo una representación mínima obligatoria para circunscripciones con poca densidad de población.