Afganistán.- Las papeletas tendrán una foto y un símbolo por candidato para ayudar a los votantes a localizarles
El analfabetismo de los afganos ha sido uno de los principales retos para la JEMB que se ha superado con campañas informativas
KABUL, 15 (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Leyre Guijo)
Organizar unas elecciones en un país en el que el 85% de las mujeres y el 55% de los hombres son analfabetos es todo un reto, según el Organismo Conjunto de Gestión Electoral (JEMB, por sus siglas en inglés) integrado por nueve comisarios afganos de la Comisión Electoral Independiente (IEC) designados por el presidente afgano, Hamid Karzai, y cuatro extranjeros nombrados por el enviado especial del secretario general de la ONU para Afganistán, Jean Arnault, y encargado de hacer que las elecciones del próximo domingo en este país sean un éxito.
Unos 12,5 millones de afganos --el 40% de ellos mujeres-- se han inscrito para elegir a sus representantes en la Wolesi Jirga (Cámara Baja de la Asamblea Nacional) y en los Consejos Provinciales este domingo. Ha habido que explicarles qué es una elección, cuáles son los pasos a seguir para poder votar y qué trascendencia tienen estos comicios, destaca Aleem Siddique, responsable de prensa de la JEMB.
Para informar a los ciudadanos sobre la importancia de estas elecciones se han llevado a cabo una serie de iniciativas que pasan desde la publicación de anuncios en prensa, radio y televisión, hasta la colocación de carteles informativos, pasando por una campaña de educación electoral con actos públicos o directos con los electores. A través de estas campañas se hizo saber a los afganos la posibilidad de presentarse como candidato así como la necesidad de registrarse para poder votar y el carácter secreto de la votación.
La JEMB, explica uno de sus integrantes, Dustin Okazaki, ha desplegado por el país a unos 1.800 educadores cívicos nacionales que han mantenido encuentros a nivel comunitario, pero también cara a cara con los votantes, con el fin de llegar personalmente al 53% de los electores. Asimismo, se han distribuido desde principios de mayo 4 millones de posters y 7 millones de panfletos, en dari y pashtu --las dos lenguas más habladas del país--, pero sobre todo con dibujos explicativos para llamar a los afganos a las urnas o a presentarse como candidatos.
Asimismo, señala Okazer, se ha recurrido a los medios tradicionales de comunicación --prensa, radio y televisión-- publicando anuncios con información electoral. Debido a que la mayoría de los afganos no saben leer y a que son pocos los que tienen una televisión, "la radio es el mejor medio para hacer llegar los mensajes a la población". También se ha creado un teléfono gratuito de información en el que se aclaran las dudas de los votantes y que, desde que comenzó a funcionar el 2 de julio, ha recibido más de 2.000 llamadas al día.
EL DIA DE LOS COMICIOS
Pero sin duda el mayor reto de todo este proceso es el día de las elecciones, según la JEMB. Debido al sistema electoral elegido por Karzai, voto único no transferible --es de decir se vota a un candidato y no a una lista de partido--, cada papeleta electoral deberá incluir los nombres de todos los candidatos para cada circunscripción. Así, en el caso de la provincia de Kabul, la más poblada, hay un total de 390 candidatos para la Wolesi Jirga entre los que los votantes tendrán que encontrar a su favorito.
Para facilitar su identificación, y dado que muchos votantes no saben leer, la JEMB decidió dar a cada candidato un símbolo con el que ser identificado, además de incluir su foto en la papeleta, al igual que su nombre. Esto supone que por ejemplo, en el caso de Kabul, la papeleta para la Cámara Baja tenga siete páginas, en las que el votante tendrá que localizar a su candidato. Por ello, aunque el sistema de la foto y el símbolo buscan ahorrar tiempo a los electores, la JEMB estima que en las circunscripciones con muchos candidatos se tardará una media de entre siete y diez minutos en votar.
Inicialmente se había pensado simplemente en acompañar el nombre de cada candidato con su foto --que les fue tomada a cada uno de ellos en el momento de registrarse y de la que todos han podido disponer para sus carteles de campaña--, pero cabía la posibilidad de que muchos candidatos parecieran muy similares y fueran difíciles de identificar. Por ello, se pensó en que cada uno de ellos tuviera un número, pero debido a que se tendría que recurrir a dos y hasta tres dígitos, y muchos afganos no saben leerlos, finalmente se optó por la opción de los símbolos.
UN SIMBOLO POR CANDIDATO
La atribución de los símbolos a cada candidato se hizo de forma aleatoria, con el fin de evitar que algunos pudieran elegir aquellos con una connotación más positiva, o símbolos inadecuados que pudieran incitar a la violencia o la discriminación. Así, la JEMB decidió elaborar una lista de símbolos, fácilmente identificables, sin connotaciones negativas ni positivas y aceptables para todos los grupos étnicos y sociales. El número de símbolos adecuados era reducido, así que se ha tenido que duplicar y hasta triplicar en algunas provincias el mismo símbolo --un candidato tiene como símbolo una camiseta, otro dos y otro tres por ejemplo--.
A su llegada a las oficinas de la JEMB, cada candidato tuvo que sacar tres símbolos de una caja y elegir uno de ellos, volviendo los dos restantes a la caja para que pudieran ser elegidos por el resto de candidatos. Este símbolo ha sido utilizado por todos ellos durante la campaña electoral, al igual que las fotos que les hizo la JEMB. Algunos de ellos, los que tienen más recursos, han recurrido a expertos en marketing y publicidad para organizar su campaña, pero la mayoría, sobre todo las mujeres, carecen de dinero para poder pagar anuncios con los que promocionarse.
COMISION ELECTORAL DE MEDIOS
Para superar este obstáculo, la JEMB cuenta con una Comisión Electoral de Medios, que además de haber elaborado un Código de Conducta para los medios de comunicación sobre cómo se debe cubrir la información electoral y los anuncios electorales, se encarga de financiar anuncios de los candidatos. La Comisión se encarga de regular la emisión de anuncios, con el fin de que todos los candidatos gocen de las mismas oportunidades, "pero algunos candidatos no han querido porque tienen miedo de salir en la radio o la televisión", indica su presidente, John Matisonn.
El candidato, explica, acude a la radio o televisión en la que quiere que se emita su anuncio y ésta se pone a su vez en contacto con la Comisión, con el fin de que ésta dé su autorización y garantice que los candidatos no utilizan más de un medio para difundir sus anuncios, cuyo contenido también es supervisado. Cada candidato tiene derecho a emitir dos veces un anuncio de cinco minutos en una emisora de radio de su provincia o un anuncio de dos minutos en una televisión provincial. "Todos quieren más tiempo", comenta Matisonn, recordando que en las presidenciales sólo había 18 candidatos que tuvieron 20 minutos.
"Se da la oportunidad de que los candidatos se anuncien en radio o televisión pero no se puede garantizar que todos la utilicen", lamentó. Según los últimos datos difundidos por la Comisión Electoral a principios de septiembre, más de 600 candidatos a la Wolesi Jirga --de los 2.700-- han aprovechado la oportunidad de difundir sus mensajes de campaña por radio y televisión de forma gratuita.
Además, la Comisión de Medios debe supervisar la cobertura que hacen los medios afganos de las elecciones y los candidatos, e investigar las denuncias por violación del Código de Conducta. Según Matisonn, ha habido una "escasa cobertura periodística de las elecciones" en parte por la falta de recursos de los medios y de formación de los periodistas afganos, pero sobre todo por la gran cantidad de candidatos y el miedo a represalias. No obstante, destaca, "se ha producido un proceso de maduración" y ha habido más cobertura que durante las presidenciales de octubre pasado.