ONU.- Zapatero alude a Bush al criticar a quienes hacen de la lucha antiterrorista 'prioridad internacional única'
Censura el recurso "sistemático" a la fuerza militar para proteger a los ciudadanos y pone el ejemplo de España en la lucha contra ETA y el terrorismo islámico
NUEVA YORK, 15 (Del enviado especial de EUROPA PRESS, Antonio Rodríguez)
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aludió esta tarde a la guerra contra el terrorismo que dirige el presidente norteamericano, George W. Bush, desde los atentados del 11 de septiembre, al criticar en su discurso ante el Council of Foreign Relations a los que convierten la "lucha contra el extremismo y su criatura, el terrorismo, en su prioridad internacional única".
El presidente del Ejecutivo centró su intervención ante este prestigioso centro de estudios de asuntos internacionales en Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo y extremismo. El diplomático demócrata estadounidense Richard Hoolbroke presentó a Zapatero ante el auditorio.
"El terrorismo nos amenaza a todos por igual. Su objetivo es nuestro modelo de convivencia. Es imprescindible que estemos unidos para combatirlo, y lo primero que deseo decir es que nuestro país no regateará esfuerzos en esta causa", comenzó diciendo al más de centenar de miembros del Council of Foreign Relations que participaron en la reunión.
Asimismo, constató que existe "coincidencia universal" en valorar la lucha contra el extremismo y su fenómeno derivado, el terrorismo, como uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo. Sin embargo, se distanció a continuación de la política que lleva a cabo la Administración Bush en esta área. "Algunos convierten esta empresa en su prioridad internacional única, relegando a mi juicio con error, la lucha contra el hambre y la miseria o la defensa del medioambiente", expuso.
Partiendo del análisis de que el terrorismo se cierne como una "grave amenaza" de nuestro tiempo para la seguridad y la paz, Zapatero se preguntó, en primer lugar, si para defender la democracia y el Estado de derecho frente a las agresiones terroristas se puede poner en cuestión "los propios valores que defendemos y vulnerar las garantías que los inspiran".
En segundo lugar, planteó a los asistentes si es operativo "el recurso sistemático a la fuerza militar" para proteger a los ciudadanos o si esta acción puede ser contraproducente a largo plazo para la erradicación del terrorismo en la medida en que contribuya a "empeorar" el clima político internacional.
"El futuro nos juzgará por la respuesta que sepamos dar a este doble dilema. En todo caso, la defensa de nuestros ciudadanos y de nuestros valores no puede llevarse a cabo con un único instrumento, por poderoso que sea", subrayó.
Por ello, opinó que la reacción contra los ataques está clara. "Debemos hacer caer todo el peso de la ley sobre quienes cometen, planifican o inspiran estas atrocidades. No podemos tolerar refugios de impunidad. Hay que dotar de más medios a las fuerzas de seguridad y hacer más ágil y eficaz la cooperación internacional, en los ámbitos de la inteligencia, de la actuación judicial y de la financiación del terrorismo", propuso.
En ese punto, recordó que la "dilatada y dolorosa" experiencia de España con más de treinta años de firme combate contra el terrorismo, hace que nuestro país sepa que es "esencial" mantener la unidad y respetar "estrictamente" los fundamentos y límites del Estado de derecho. "Contra el terrorismo, firmeza total, pero con los valores de la libertad y de la democracia", recomendó.
EJEMPLO DE ESPAÑA TRAS EL 11-M
En este sentido, puso el ejemplo de España tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, donde la reacción de la sociedad española "no dejó espacio para la xenofobia ni para la intolerancia" ya que los españoles supieron distinguir "perfectamente" la religión del fanatismo y a los terroristas de la comunidad cultural a la que pertenecían.
"La reacción de mi Gobierno estuvo en consonancia con este asentimiento del pueblo español: no hemos restringido derechos y libertades, sino que los hemos ampliado para las mujeres, para los homosexuales, para los jóvenes. Hemos aportado más libertad y trasparencia en los medios de comunicación, en la vida parlamentaria", indicó.
Asimismo, Zapatero hizo hincapié en que para derrotar el fenómeno del terrorismo hay que analizar esta patología en todas sus dimensiones. Primero en su vertiente de seguridad y luego también la política, económica, social y cultural.
"No podemos ignorar los conflictos enquistados (en referencia al contencioso israelo-palestino), las enormes fracturas económicas, políticas y sociales que afectan a muchas sociedades y que sirven de caldo de cultivo y de falso pretexto a la violencia terrorista", prosiguió el presidente del Gobierno.
Por ello, insistió en la necesidad de "expandir" la convicción de que nada justifica el terrorismo ya que ninguna idea, "por legítima que sea o parezca", puede servir de coartada para el asesinato o la barbarie. "La historia demuestra que el terrorismo no es privativo de ninguna civilización, cultura o religión", aseveró.
IDEA DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES
Zapatero apostó por incrementar la cooperación internacional e introdujo la idea de una Alianza de Civilizaciones y la necesidad de implicar "plenamente" a la sociedad civil en este proyecto. "Debemos promover decididamente la idea de que la tolerancia y el entendimiento entre las culturas es indispensable para lograr una paz verdaderamente segura", explicó antes de recordar que la primera reunión del Grupo de Alto Nivel designado por la ONU para esta iniciativa se reunirá en Mallorca a finales de noviembre.
"Iniciativas como la del G-8 para Oriente Medio y el Norte de África (ideada por Bush) van afortunadamente por la misma vía, la vía del acercamiento y el diálogo. Sólo así crearemos el clima político necesario para nuestra definitiva victoria, que no será, por supuesto, sólo una victoria de la sociedad occidental, sino la victoria compartida de todas las gentes de bien", concluyó.