La economía mundial entrará en recesión a partir de 2010 por culpa del petróleo, según un estudio

España, entre los países con alto riesgo debido a su dependencia energética

MADRID, 9 (EUROPA PRESS)

La economía mundial registrará un crecimiento negativo a partir de 2010 debido, entre otras causas, a los síntomas de agotamiento en la producción de petróleo, según un estudio de un grupo de investigadores de la Facultad de Economía IQS (Institut Químic de Sarrià), en el que se valora el comportamiento del Producto Interior Bruto (PIB) de las principales economías del mundo desde 1950.

"Cada vez son más elevadas las probabilidades de que el crecimiento del PIB mundial sea negativo, por ejemplo para el 2010 las posibilidades de que sea así ya alcanzan un 20%, una cifra que en términos macroeconómicos se considera muy elevada", explican los autores de la investigación, los catedráticos Santiago Niño Becerra y Lucinio González.

En su opinión, el factor más influyente en el origen de esta crisis será el petróleo, cuya producción empezará a resentirse, pese al aumento continuado de la demanda. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que la demanda mundial de crudo creció durante 2005 en 330.000 barriles diarios, hasta un total de 84,3 millones.

"A través de este estudio, se ha observado que la evolución del PIB es similar a la del petróleo, por lo que podemos prever que habrá una crisis económica y social gradual a partir de 2010", explican los autores del estudio.

Sin embargo, para ambos profesores, el mayor problema de esta crisis no es el petróleo, sino la cantidad de sectores que dependen actualmente de este recurso. "Todo el mundo habla de los problemas derivados de la consideración del petróleo como combustible en el transporte, en el suministro de electricidad" y en otros aspectos, señalan, "pero nadie habla del petróleo como primera materia de una familia numerosa de productos que afectan a la vida cotidiana, como los medicamentos, pesticidas, aditivos, plásticos, lubricantes, tejidos y muchos otros".

En opinión de los investigadores, esta crisis será gradual e incluso generará un cambio de sistema económico distinto al capitalista. "Los instrumentos que caracterizan nuestro sistema actual no son capaces de resolver las nuevas realidades que están surgiendo. Ejemplo de ello es Europa o Japón, que desde hace años arrastran un tipo de interés real prácticamente negativo, y a pesar de ello su crecimiento económico no es positivo", añaden.

RIESGO PARA ESPAÑA.

Los profesores de la IQS estiman que España será uno de los países que sufrirá más esta recesión debido a su condición de importador neto de petróleo y a su débil producción y su escasez de yacimientos. A ello hay que añadir otros problemas como la falta de materias primas, una oferta de servicios de bajo valor añadido, la excesiva dependencia externa total y las peculiaridades de la estructura productiva del país.

Junto al agotamiento del crudo, los profesores aluden a otros factores como el excesiva endeudamiento privado, la pérdida de funcionalidad del Estado, un modelo de protección social en retroceso, la posibilidad de crecimiento económico sin creación de empleo, las consecuencias de los déficit estadounidenses y una tecnología cada vez más eficiente y ahorradora en mano de obra.

Para evitar el escenario previsto, los expertos aportan algunas soluciones. En su opinión, la solución ante esta crisis pasa por tres fases, que son tomar conciencia del problema, pensar a corto plazo y plantearse si el mercado puede regular todas estas adversidades.

"Debemos dirigirnos hacia un sistema económico más regularizado en relación con el suministro de petróleo de manera que crecientemente dejemos de depender de su precio ya que éste no puede asumir el desarrollo de un mercado de estas características", aseguran los profesores.

Junto a esto, a seguran que "el consumo de petróleo debería ser estrictamente el esencial, evitando así su derroche puesto que su utilización está íntimamente ligada con su disponibilidad".

"La tendencia lógica es conservar aquellos usos esenciales en los que el petróleo está implicado como puede ser la fabricación de un medicamento determinado y dejar de lado aquellos usos innecesarios como fabricar bienes inútiles, es decir, de escasa o nula utilidad intrínseca", añaden.