Los eurodiputados unificarán sus salarios y cobrarán 13.000 euros mensuales

BARCELONA, 4 (EUROPA PRESS)

Los eurodiputados que resulten elegidos en las elecciones europeas del 7 de junio unificarán sus salarios a partir de la próxima legislatura, con independencia de su país de origen. En virtud de la reforma aprobada en 2005, los representantes en el Parlamento Europeo cobrarán cerca de 13.000 euros mensuales.

A pesar de ello, los candidatos catalanes no señalan que su sueldo sea excesivo y, si bien la mayoría reconoce que congelar los salarios sería una buena medida anticrisis, prefieren subrayar que es más superfluo el gasto que supone mantener dos sedes parlamentarias en Bruselas y Estrasburgo al mismo tiempo, tal y como pudo constatar Europa Press en sendas entrevistas.

Hasta la fecha los eurodiputados de cada país cobraban lo mismo que sus parlamentarios nacionales (unos 3.100 euros mensuales brutos en el caso de los españoles), pero con la unificación de criterios todos pasarán a cobrar un sueldo fijo de unos 7.665 euros brutos, a los que se deben añadir dietas, viajes y el pago de otros conceptos, que llevarán a los políticos a sobrepasar los 13.000 euros.

Pero los eurodiputados están lejos de ser los mejor pagados en Europa, puesto que su sueldo se calcula en referencia al 38,5% del sueldo base de un juez del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

En un contexto mundial de crisis económica, únicamente los parlamentarios italianos y los ingleses, en parte por la depreciación de la libra, verán descender su sueldo como eurodiputados --búlgaros y húngaros no eran hasta ahora ni mileuristas--. Aún así, la UE aspira a aumentar la transparencia, e incluso reducir los gastos de sus parlamentarios con un mayor control sobre las facturas que presentan para justificar gastos.

Los candidatos de los dos partidos mayoritarios, Maria Badia (PSC) y Aleix Vidal-Quadras (PP), prefieren hablar de las bondades del nuevo sistema aprobado en 2005, cuando ya eran europarlamentarios, entre ellos el aumento de criterios de "racionalidad y transparencia" en el control de los gastos de los diputados. Y es que antes, éstos tenían un pago fijo por concepto de transporte hasta las sedes parlamentarias, sin tener en cuenta el coste real del billete de avión, lo que permitía un sobresueldo.

Badia propone aplicar "los mismos criterios que al conjunto de la sociedad" en cuanto a la contención de los salarios más altos y pide un "pacto social"; mientras que Vidal-Quadras destaca que ahora todos los eurodiputados cobrarán lo mismo y eso es una solución para un "problema pendiente".

Los dos candidatos nacionalistas, Ramon Tremosa (CiU) y Oriol Junqueras (ERC), coinciden en que mantener dos sedes del Parlamento Europeo, una en Bruselas (Bélgica) y otra en Estrasburgo (Francia), es un gasto superfluo que podría evitarse con una unificación. Aún así, los candidatos difieren en sus cálculos, y para Tremosa el ahorro anual sería de 300 millones de euros, mientras que para Junqueras de 200 millones.

Tremosa vería bien congelar su sueldo y el de los altos cargos, aunque defiende que sería una "medida simbólica". Junqueras es más taxativo al afirmar que se debería "limitar" las dietas y el gasto de las instituciones en respuesta a la crisis, pero si el ahorro sirviera para activar medidas anticrisis.

Raül Romeva (ICV) representa una posición disonante entre la mayoría de los candidatos catalanes, y es que su partido se exhibe como la solución a la crisis y ya incluye en su programa la propuesta de limitar los salarios de las administraciones y directivos del sector financiero. Romeva cree que la congelación salarial "ya debía de haberse aplicado".

En su sentido similar se expresa Miguel Durán (Libertas-C's), que no se corta al calificar de "disparate" los sueldos de los europarlamentarios. Va más allá, y critica supuestas "corruptelas" por los sobresueldos, al tiempo que afirma que a la Eurocámara "mucha gente va a vivir del cuento". Por eso, él se compromete a hacer públicas sus cuentas cada mes en caso de ser elegido.