Madonna y Guy Ritchie llegan a un acuerdo de divorcio tras un tenso mes de acusaciones
MADRID (EUROPA PRESS, por Esther Sanz)
Cuando todos pensábamos que la 'reina del pop' iba a convertirse también en la 'reina del divorcio', Madonna ha logrado llegar a un acuerdo con Guy Ritchie. El cineasta se ha solidarizado con la artista, quien se negaba a pagarle parte de su fortuna, amasada tras un cuarto de siglo en los escenarios, y ha decidido renunciar a la pensión económica. De esta forma, los únicos dólares que Guy recibiría de Madonna serían en concepto de indemnización, en caso de que el juez lo determinara. El productor ha antepuesto el bienestar de su familia a más de 175 millones de dólares, la mitad de los "ahorros" de su todavía esposa, porque deseaba seguir viendo a sus hijos regularmente. Así, Rocco, de ocho años, y David, de tres, vivirán con la intérprete de 'Like a Virgin' en Nueva York, donde ella residía antes de casarse con Guy, pero podrán visitar a su padre en Londres el tiempo que el magistrado considere oportuno. De hecho, Lourdes María, la hija que Madonna tuvo con Mario León, ha pedido a su famosa madre ver a menudo a su padrastro, con el que se llevaba muy bien.
Mientras tanto, Madonna continúa con la gira mundial de presentación de su último disco, 'Hard Candy', en la que ya no participará Britney Spears. La joven ha cancelado su aparición en Miami junto a su maestra para pasar más tiempo con sus hijos, ahora que el juez le ha permitido disfrutar de unos días con ellos antes de las navidades, cuando volverán con su padre, el bailarín Kevin Federline. A Britney le fue retirada la custodia de Jayden James y Sean Preston hace unos meses debido a sus problemas con las drogas, pero últimamente está demostrando que puede ser una madre ejemplar. Tras permanecer al lado del pequeño Jayden durante una noche entera en el hospital, la 'princesa del pop' ha renunciado a su reaparición estelar sobre los escenarios para recuperar el tiempo perdido con sus retoños, en un gesto de tranquilidad y madurez.
Además, Javier Bardem sigue siendo uno de los hombres más deseados del planeta. Las lectoras de la revista 'People' le han incluido en la lista de los 'Hombres vivos más sexys del mundo', colocándole con sus votos en el puesto número 12. A pesar de que el propio actor aseguró en una ocasión que su cara parecía la de un hombre "al que han golpeado con un bate de béisbol", Bardem se ha situado en el 'ranking' por delante de guapos tan guapos como David Beckham. Su talento y su carisma también han contribuido, sin ninguna duda, a encumbrarle en el listado de los más atractivos del celuloide, el cual lidera el australiano Hugh Jackman. El protagonista de 'X-Men' estrenará próximamente una película junto a Nicole Kidman, quien ha asegurado que "las mujeres se quedan con la boca abierta cuando aparece Hugh". Pero su secreto no sólo está en su físico, ya que Jackman tiene, según su esposa, la también actriz Deborra-Lee Furness, un "corazón blando" y romántico.
En la crónica nacional, uno de nuestros solteros de oro se ha decidido por fin a pasar por el altar. El sábado 15 de noviembre, Alessandro Lecquio y María Palacios se dieron el 'sí, quiero' en la iglesia del Monasterio de Santa María de Sacramenia, en Segovia, tras casi diez años de relación. En una exclusiva a la revista '¡Hola!', que publica más de setenta fotografías del antes, durante y después de la boda, el conde Lecquio pedía a Dios "tiempo para disfrutar al lado de María de todas las cosas buenas que nos pueden venir y que esperamos que nos vengan". En un día tan especial, el novio estuvo acompañado de su hijo Álex, quien abrazó cariñosamente a su padre a las puertas del templo tras la ceremonia, y de Ana Obregón, que actuó como testigo y con la que Alessandro mantiene una excelente relación desde su ruptura. Es más, María declara a '¡Hola!', con la que colabora, que la polifacética bióloga "siempre ha sido muy correcta conmigo".
Por otra parte, la visita de la baronesa Thyssen a un 'outlet' ha trascendido su superficialidad para convertirse en un suceso digno de una película de acción. Un domingo cualquiera, Tita Cervera acudió a una tienda de la localidad gerundense de Playa de Aro donde venden ropa de temporadas anteriores a bajo precio. Mientras se probaba una prenda de abrigo, un individuo se acercó a la caja, robó gran parte del dinero e intentó huir. La dependienta se dio cuenta e intentó detenerle, pero el asaltante la empujó. En ese preciso instante, el guardaespaldas de la Baronesa entró en acción: se interpuso en el camino del atracador, esquivó un golpe suyo y le inmovilizó, a la espera de que llegara la policía. Sin embargo, lo que parece una afortunada casualidad no lo es tanto, ya que Tita es clienta del establecimiento desde hace dos décadas. La baronesa Thyssen desvela así uno de sus secretos para ser propietaria de una de las colecciones privadas de arte más importantes del mundo: ahorrar en lo banal para invertir en los mejores pinceles.