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Noticias de sociedad - Sucesos |
Ivex.- Lagier afirma que Tabares 'nunca' recibió beneficios, dinero o retribución por las operaciones con sus empresas
Asegura que el Ivex aceptó su "expresa petición" de participar en la reconversión industrial en Túnez para generar los derechos a Ford
VALENCIA, 17 (EUROPA PRESS)
El empresario belga Jean Luc Lagier aseguró hoy en la sección quinta de la Audiencia de Valencia que el ex director general del Instituto Valenciano de la Exportación José María Tabares "nunca" recibió beneficios, ventajas, dinero o retribución por la operación de avalar letras de cambio entre las empresas tunecina Sonotube y la belga Graficom, con el objetivo de seguir generando derechos de compensación para que la compañía automovilística Ford, que en esas fechas "volvió a la carga", pudiera exportar vehículos a Túnez.
El fiscal pide cinco años de cárcel por un delito de estafa tanto para Lagier como para Tabares, acusado de cometer irregularidades en la concesión de estos avales, por unos 9 millones de euros de los que seis fueron presentados a los bancos para el descuento por Sonotube y a los que no hizo frente Graficom como aceptante. El Ivex, que figuraba como avalista, cifra en 4.360.000 euros el perjuicio sufrido. Tras esta sesión y hasta el final de la vista, ambos acusados no estarán presentes en la sala después de la petición presentada por sus defensas y que el tribunal aceptó.
En esta sesión continuó la declaración del empresario acusado, mientras que mañana está prevista la de Juan Mir, quien fuera director general del Ivex en 1995 cuando se firmó el primer contrato entre el instituto, Ford y las empresas del grupo Lagier, directivos de la compañía automovilística y Miguel Rovira, del servicio de promoción comercial de la entidad dependiente de la Generalitat.
Lagier afirmó que ni él ni sus empresas, en el curso de esta última operación de las letras de cambio, hizo algún adelanto, financiación, préstamo, donación o traspaso a favor ni de Tabares ni de alguna sociedad en la que, independientemente del Ivex, éste tuviera algún interés. Aseguró que su grupo intervino en todo este proceso por requerimiento de Ford y que cuando se retomaron en junio de 1998 las negociaciones con Ivex fue porque la compañía automovilística insistía en la necesidad de generar derechos de compensación e hizo en este sentido previsiones a largo plazo.
A preguntas de su abogado, Lagier indicó que pidió que el Ivex refinanciara la reconversión industrial de sus empresas en Túnez, una "expresa petición" en la que la entidad aceptó participar. Este apoyo, dijo, se realizó a través de los avales de las letras de cambio sin que "jamás" las entidades bancarias a las que se presentó la operación pidieran en algún momento albaranes de entrega de mercancías o transporte. En este sentido, indicó que para los bancos "lo único que contaba" para decir que sí era el conocimiento de que el Ivex garantizaba con su aval la operación.
Según Lagier, tras el cese de Tabares participó en varias reuniones en la Generalitat en las que propuso, como solución, continuar con este sistema que se había iniciado y con el que se había reducido la deuda de más de tres millones de euros con el Arab Bank originada desde 1995 a raíz del primer contrato suscrito entre Sonotube e Ivex y el instituto y la empresa Apod, del padre del acusado, para generar los primeros derechos de compensación.
Sin embargo, la propuesta no fue aceptada por lo que se mostró dispuesto a retirar las letras de cambio que había en circulación, por valor de entre 18 a 21 millones de francos franceses, que era la cantidad que había sido destinada a la reconversión de sus empresas en Túnez y que, según su anterior declaración ante la sala, el ministerio de Industria de este país también avalaba como generadora de derechos de compensación.
El acusado aseguró que el Ivex tampoco aceptaba colaborar enn descontar el dinero de la deuda saldada con la entidad y que, a raíz de la querella que los responsables interpusieron contra Tabares en noviembre de 1999, "no era posible" que algunas empresas con las que Graficom había contactado para que trasladaran su producción a Túnez, dentro de los acuerdos con Ford, lo hicieran. "Esto lo complicó demasiado", dijo y señaló que tras varias reuniones para llegar a una solución, hubo una visita a Túnez por parte de responsables del Ivex, de la que no le informaron, y en el último encuentro se "topó" con la querella.
Lagier aseguró que las ventas finales de Sonotube y Samc a Ivex fueron de 11.200.000 euros, dinero que fue abonado por la entidad, mientras que por las ventas a Apod y a otras empresas el impago al Arab Bank (o deuda, dijo, por anticipo de facturas a Sonotube) alcanzó los 3 millones de euros porque el resto "se pagó". En su declaración de hoy negó que la empresa matriz J2L no hubiera pagado al Ivex por compras que éste hubiera hecho a Sonotube, tal y como declaró el jueves.
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