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Published On: Vie, May 14th, 2004

Derribar a Microsoft

No faltará mucho para que se conozca la sentencia definitiva del “caso Microsoft”.
Seguramente, la sentencia obligará a dividir la compañía y es posible que tengamos en
un futuro próximo una compañía llamada Windows encargada que producirá sistemas
operativos y navegadores de Internet (cada vez más simbiotizados) y otra compañía
llamada Microsoft que produzca software del resto de los tipos.
¿Pero esto es un triunfo de la justicia o de la hipocresía?

Nadie es capaz de discutir que Microsoft es hoy un monopolio de facto en muchos
sectores del mercado de software. Entre copias legales e ilegales acapara más del 95%
del mercado doméstico y tiene proporciones crecientes en los sectores empresariales
servidores de Internet, bases de datos, producción multimedia, CAD, etc.) donde
resiste un buen puñado de empresas que, entre todas, llegan a tener cuota de mercado
suficiente para hablar de tú a tú a Bill Gates & Co.
A mi entender, las claves del éxito de los programas de Microsoft son
– la indiscutible calidad de sus programas: Windows (desde su versión 4, o sea W95) es
un sistema operativo facilísimo de instalar y de manejar, el Office es un estándar y el
Internet Explorer/Outlook es ya mejor que el producto equivalente de Netscape
– el esfuerzo de esta empresa para que sus programas sean instalados de fábrica en
muchos equipos a precios baratísimos para los montadores OEM
– la compatibilidad hacia abajo que permite a W98 leer un directorio creado con W3.1
(¿que te parece obvio? en otros S.O. no te lo parecería tanto).
– el uso de la palabra mágica: gratis. Bill Gates dijo “El Internet Explorer es gratis” y
hundió a Netscape.
– y la última, pero no la menos importante, la ausencia de protección anticopia en el
software y su facilidad para ser duplicado, replicado y multiplicado.
Y mientras ¿qué han hecho los demás?
Apple no se quiso bajar de su torre de marfil e insistió en productos mejores que los de
Microsoft pero caros e incompatibles. IBM dudó entre vender su OS2 Warp (que tuvo
listo antes que W95, que es más robusto y que da los mismos o mejores resultados) o
tirar la toalla y dedicarse a veder Windows y finalmente hace las dos cosas y ninguna
bien. Otras empresas de SO se especializaron en determinados tramos (juegos,
gestores de memoria, etc.) Otras desistieron de la carrera. Linus Torwald creó un
sitema operativo de código abierto y gratuito pero difícil de instalar y dominar y tiene
su reducida secta de fieles seguidores (hablo del Linux, obviamente).
Si IBM, a la que las ventas de su OS2 le suponen un porcentaje ridículo de ingresos,
decidiese darlo gratis, pondría en un brete a Microsoft pero (claro) es más fácil
sentarse a lamerse las heridas y acusar a Microsoft de no querer repartir su (enorme)
porción del pastel. Vea cualquier manual de marketing y leerá que una de las
estrategias que nunca falla es la de regalar algo de poca importancia para la empresa
pero que suponga alguna utilidad al potencial cliente y en el lenguaje de Internet eso se
llama gratis.
Y entonces aparecen legiones de abogados que se hunden en carísimos pleitos y
discuten si Microsoft es demasiado grande y los demás no ganan bastante mientras Bill
Gates supera al sultán de Brunei como tradicional nº 1 de las fortunas del
mundo.
Igual consiguen dividir las empresas y una vez que las ventas de Office ya no sufragan
los gastos de desarrollo de navegadores, la nueva empresa resultante empieza a
comercializar el Internet Explorer a 99,95$ como las demás y pierde cuota de mercado
mientras IBM, Sun, etc ven por fín números azules en su cuenta de resultados y
repeten generosos dividendos a sus accionistas.
¿No es maravilloso?

Moderador



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