Las experiencias piloto de prescripción asistida y receta electrónica para medicamentos y productos sanitarios que se están desarrollando en varias Comunidades Autónomas "ponen en evidencia las enormes posibilidades" que ofrece esta aplicación de las nuevas tecnologías en el ámbito de la salud.
En una respuesta parlamentaria a la que tuvo acceso Europa Press, el Gobierno destaca como beneficios de su puesta en marcha el contar con un soporte para la utilización racional de fármacos y la transmisión de información "objetiva" entre profesionales y usuarios, y la identificación de los productos prescritos.
Entre otras, las iniciativas experimentales con la receta electrónica se están llevando a cabo en Galicia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Madrid, País Vasco y Canarias, bien fomentadas por el Ministerio o bien por las diferentes administraciones autonómicas.
El objetivo último es disponer de acceso rápido a los datos necesarios "para una mejor calidad en la prescripción, dispensación y gestión de la prestación farmacéutica", señala el Ejecutivo en su respuesta al portavoz del Partido Popular en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de los Diputados, Mario Mingo.
Con vistas a su generalización en todo el Sistema Nacional de Salud, el Ministerio de Sanidad está trabajando en el intercambio de información entre los distintos servicios autonómicos de salud. Este sistema permitirá, según el Gobierno, la movilidad de los pacientes con una mejor accesibilidad y calidad de la asistencia.
En la misma medida, los flujos de información entre comunidades autónomas hará posible conocer "de forma exacta" las recetas de una región dispensadas en farmacias de otra o las prescritas a personas desplazadas, de forma que se puedan determinar con sencillez las compensaciones entre servicios de salud.
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