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Consejos para el usuario tardío

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Durante años he sido ama de casa, y he regresado hace poco al terreno laboral. Lo he hecho bastante bien por mí misma, pero podría haber ahorrado tiempo y frustración al comienzo si hubiera sabido unas pocas cosas acerca del uso del ordenador.

Yo vengo de la era de la máquina de escribir y la calculadora, así que el ordenador me resultó bastante intimidante al principio. Cuando reingresé al mundo de los negocios, vivía con el miedo constante de perder un documento o estropear mi máquina. El procesador de texto era mi enemigo, igual que el correo electrónico. Lo único que sabía hacer era abrir mensajes entrantes. Ésto estaba muy bien para intercambiar esas bonitas historias de ángeles con mis amigos, pero enfurecía a mi jefe. Ahora, aquellos de ustedes que conozcan la diferencia entre un attachment y un hiperlink pueden dejar de leer, pero si usted está tan confundido como lo estaba yo, continúe. Tengo algunos consejos útiles para darle.

Primero, enfrente su miedo. El ordenador es sólo una máquina. No le va a gritar ni lo va a golpear. No tema presionar una tecla o hacer click en algún icono (esas pequeñas imágenes que conectan sus programas y funciones). Muy a menudo me quedaba mirando la pantalla, temerosa de moverme porque no sabía qué hacer a continuación y temía tomar una decisión equivocada. Perdía muchísimo tiempo. Simplemente, láncese. Si acaba haciendo algo raro o erróneo, casi siempre podrá encontrar una solución.

Segundo, guarde su trabajo. Ésto es importantísimo cuando trabaja con un procesador de texto. ¿Alguna vez ha estado escribiendo largo rato y luego, al apretar la tecla equivocada, vio desaparecer el documento completo? Seguro que sí. Cosas como ésta no deben suceder. Si sólo recuerda la orden "guardar" (dentro del menú Archivo en casi todos los procesadores de texto), lo máximo que perderá serán una o dos oraciones.

Tercero, aprenda a identificar las teclas "deshacer" y "ayuda". "Deshacer" simplemente revierte la última acción realizada en el ordenador. Si toca algo que hace que su documento se desarme, es probable que al hacer click en "deshacer" (dentro del menú Edición) una o dos veces, el problema se solucione. El menú "Ayuda" es otro gran acierto en los procesadores de texto y los programas de correo electrónico. Antes que quedarse allí sentado preguntándose cuántas veces le ha pedido a su jefe que le explicara algo, sencillamente vaya al menú "Ayuda" y escriba una pregunta, por ejemplo: "cómo añadir columnas" o "cómo adjuntar un archivo", y la función de ayuda le marcará los pasos correctos. Puede llevarle un poco de tiempo, pero es mejor que estar acudiendo todo el tiempo a su jefe con apariencia desolada.

Cuarto, hágase de un amigo diestro con los ordenadores. Ésto es esencial. Si hay alguien en su oficina que parezca ser verdaderamente bueno en materia de PC, cómprele bizcochos o invítelo a almorzar y pregúntele si puede disponer de un ratito de su tiempo. Siéntelo a su lado por unos minutos mientras trabaja con un documento o un e-mail. Haga ésto unas pocas veces. Es probable que no sólo sea capaz de contestar a sus preguntas, sino que además pueda indicarle algunos atajos valiosos para usted.

Los ordenadores no tienen por qué ser las bestias indomables que parecen en ocasiones. Simplemente enfréntese a sus miedos y acérquese a la máquina con lógica y tranquilidad, y probablemente lo hará bien. Cuanto mejor sepa usar su ordenador, mejor se sentirá en su trabajo, y más contenta estará con usted la gente.


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