Las tarjetas de foto identificación se han convertido en una parte esencial de nuestra vida diaria. Para la mayoría de la gente una tarjeta de identificación es una insignia identificativa que se lleva en el trabajo, pero existe una amplia variedad de este tipo de tarjetas en diferentes campos. Desde licencias de conducción hasta tarjetas para uso en transportes públicos, tarjetas de crédito, etc. Cada una de ellas con funciones concretas dentro de un ámbito determinado y con los requerimientos necesarios para operar con cada sistema.
Estas tarjetas/carnets pueden variar en tamaños, formas y funciones, dependiendo de las necesidades. Ya sea para uso laboral o personal, las tarjetas foto identificativas pueden proporcionar eficiencia y seguridad a los usuarios a la hora de identificarse. Pueden ayudarte incluso en situaciones de emergencia como por ejemplo algún accidente, donde los servicios médicos podrán identificarte y contactar con tu familia.
¿Qué es una tarjeta foto identificativa?
Esencialmente, esta tarjeta es un documento identificativo estándard usado para distintos aspectos de tu identidad. Consta de de una lámina de plástico permanente que rodea a un chip sensible fotográficamente. Hay un núcleo separado en la lámina con un compartimento para albergar el chip, que tiene la forma de éste último. El plástico transparente que lo cubre, sirve para protegerlo a la vez que lo hace fotosensible.
Las tarjetas foto identificativas contienen información (como una pequeña base de datos) del portador, que incluye su nombre y apellidos, una fotografía, fecha de nacimiento, dirección, un número de identificación, profesión, estado civil, grupo sanguíneo y factor Rhesus. Las más avanzadas incluyen también información biométrica de la cara, mano o iris.
Aspectos a tener en cuenta
A la hora de implementar el sistema de identificación, lo principal es saber el propósito final de éste. De hecho, para autorizar a una persona a lanzar un proyectil nuclear se debe necesitar mucha más información que para pagar un billete de tren. Por tanto, es fundamental saber para qué se va a usar.
En ocasiones puede que la tarjeta esté pensada para realizar más de una función. Por ejemplo, la licencia de conducción sirve para mostrar el tipo de vehículos que puedes manejar, pero también se usa como carnet de identidad.
Con información básica es posible diseñar el sistema. La foto en la tarjeta es imprescindible mientras que la firma no es estrictamente necesaria, ya que la verificación se realizará de forma electrónica.
Muchas compañías han adquirido un sistema avanzado que permite realizar la foto e imprimirla directamente en la tarjeta. Con este procedimiento no sólo obtenemos tarjetas de mayor calidad, sino que nos proporcionan seguridad fehaciente.