Menú principal
Noticias
Canales
Servicios


Civilization 2

Logo de entrada de Civilizarion 2
Civilization 2 es, sin lugar a dudas, el mejor juego de estrategia por turnos de todos los tiempos. En su día vendió millones de copias y se llevó por delante muchos más millones de horas de sueño de quienes cayeron víctimas de la adicción que el juego provoca.
Cuando muchos creíamos haber superado la adicción al Civilization 2, apareció la Multiplayer Gold Edition que permite jugar en red o a través de Internet. Ahora al menos compartimos nuestro vicio en grupo, algo así como los alcohólicos anónimos en versión electrónica.

Aunque llegar a dominarlo a buen nivel puede llevar mucho tiempo, entender los conceptos básicos es sencillo: Basta con fijarse en cómo han crecido las civilizaciones a lo largo de la historia.
De lo que se trata es de empezar con un pequeño grupo de colonos, fundar una ciudad y crecer y multiplicarse hasta dominar el mundo y a las demás civilizaciones. Empezamos con una única unidad que es un colono y elegimos un lugar para fundar nuestra ciudad. Una vez fundada, veremos que nuestros campos producen tres tipos de recursos: comida (gavillas de trigo), comercio (flechas) y materias primas (escudos). La comida irá llenando el granero de modo que en cuanto esté completo nuestra ciudad ganará habitantes (empieza con un 1). Las materias primas las dedicaremos a construir edificios, maravillas o nuevas unidades militares o más colonos que funden nuevas ciudades y extiendan nuestros dominios. El comercio lo convertiremos bien en dinero (impuestos), bien en ciencia, bien en lujos para nuestros habitantes.
En el juego hay otros dos factores fundamentales que son la ciencia y el modo de gobierno. Cuando empiezas el juego, tus ciudadanos apenas dominan el arte del regadío, la construcción de carreteras y la extracción de minerales; tendrás que dedicar buena parte de tus recursos a descubrir avances tan elementales como la rueda (para fabricar carros), la escritura, la pólvora o el ferrocarril. Cada uno de estos avances te da posibilidades de construir nuevas unidades militares, nuevos edificios, nuevas maravillas. En cuanto a la forma de gobierno, empiezas siendo una simple tribu con un jefe militar; la producción es pobre y el comercio escaso. En cuanto descrubres la monarquía, debes pasar a esta forma de gobierno porque los campos son más productivos y el comercio aumenta. Igual sucede con la república o el fundamentalismo y el comunismo. Por supuesto, la forma más productiva de todas es la democracia.

Los habitantes de nuestras ciudades aumentarán según vayamos llenando el granero de comida. Para acelerar este proceso, podemos construir con los colonos regadíos que aportan el doble de alimentos que las praderas sin cultivar. Tu súbditos pueden estar más o menos contentos contigo y pueden pasar de construirte un gran palacio por tus méritos como gobernante hasta sublevarse y hacer caer tu gobierno. Debes tenerlos contentos para lo que puedes construir templos (¿la religión es el opio del pueblo?) o coliseos que los hagan felices. También tus unidades militares pueden imponer la ley marcial convirtiendo en ciudadanos ordenados a los más díscolos. Cuando una ciudad se subleva, deja de producer comida, escudos o comercio, por lo que debemos rápidamente restaurar el orden; una buena solución para ello es pinchar en la parte de los recursos de la ciudad y quitar un cuadrado de los que están produciendo con lo que un habitante se convertirá en artista y entretendrá al resto de los ciudadanos.

Las materias primas (escudos) las puedes dedicar a la construcción de edificios, unidades militares y maravillas del mundo. Los edificios darán más posibilidades a tus ciudades; así, la construcción de una biblioteca aumentará la producción de ciencia de tu ciudad en un 50% y la construcción de un templo convertirá a dos ciudadanos revoltosos en dos ciudadanos pacíficos y productivos. Cada edificio tiene sus virtudes. Por supuesto, no puedes construir un mercado hasta que no has descubierto el dinero o un aeropuerto hasta que no has dscubierto la aviación.
Las unidades militares darán a tu civilización la oportunidad de expandirse mediante colonos que creen otras ciudades y de defenderse de las otras civilizaciones que compiten en el juego. Las unidades tienen distintos valores de ataque y defensa por lo que un tanque se llevará por delante sin dificultad a un guerrero. Además cada unidad tiene distinta capacidad de soportar daños, menor en las unidades de infantería y mayor en las unidades blindadas y en los combates interviene un cierto factor de azar para dar mayor emoción a cada enfrentamiento.
Las maravillas del mundo son construcciones que se hacen dentro de las ciudades y suelen tener el mismo efecto que tendrían varios edificios de su categoría u otro mucho mayor. Por ejemplo, construir las pirámides equivale a disponer de un granero en cada ciudad, el Taller de Leonardo actualiza todas tus unidades a la máxima tecnología disponible, etc. Para poder construir estas maravillas es necesario realizar algún descubrimiento (para las pirámides, por ejemplo, la construcción) y suelen expirar cuando una tecnología más potente es descubierta.

El comercio que vayamos generando con nuestras ciudades se puede dedicar a impuestos, a ciencia o a lujos para nuestros súbditos. Si lo dedicas a impuestos, tendrás fondos para comprar unidades o sobornar ciudades enemigas; si lo dedicas a ciencia, tus conocimientos progresarán rápidamente y obtendrás ventajas tecnológicas sobre tus vecinos y si lo dedicas a lujos, tus habitantes estarán contentos y no se sublevarán. El comercio crece con las caravanas que intercambian materias de ciudad a ciudad.

Por supuesto, en toda esta tarea de colonización del planeta no estarás solo. Al principio de la partida puedes elegir si quieres jugar contra tres o hasta siete civilizaciones; si quieres jugar en un mapa del mundo ya hecho ocrear uno aleatorio y muchas opciones más.

Pese a estas explicaciones, como realmente se aprende es jugando. Si ya tienes el juego, sigue la partida tutorial y escucha los consejos de los asesores que te irán guiando. Una vez hayas jugado tus primeras partidas, vuelve a esta página y consulta esta página que te proponemos a continuación que contiene una estrategia para ganar que suele dar muy buenos resultados y que modestamente he llamado Cómo ser un Dios del Civilization 2.

Otras páginas en: Directorio - Ordenadores

Más artículos
Civilization II
Comandos chat
Escribir mal chat
Impresoras inyeccion
Libros electrónicos
Oleada virus
Planta árbol digital
Silent Hill
Virus sircam
¿Qué es el spam?
Webcams
Directorio y buscador  

Ver tu correo
Boletín gratuito







Utilidades


 
© 2000 - Lexur