| Menú principal |
|
| Noticias |
|
| Canales |
|
| Servicios |
|
|
Civilization 2 |
En cuanto se nos agote el terreno para la expansión, construiremos
uno o dos trirremes y los mandaremos llenos de colonos a seguir
fundando ciudades. No está de más meter una unidad de caballería en el
primer trirreme que salga para que nos explore las nuevas islas o
continentes y busque lugares idóneos para fundar ciudades.
Si el continente en el que estamos es demasiado grande para
nosotros, hay que buscar un cuello de botella, un istmo, donde construir
una ciudad o una fortaleza que sirvan de "frontera" con las otras
civilizaciones y donde se estrellen sus ataques. (Esto se puede hacer de
dos maneras: o bien lanzas una caballería a descubrir continente, lo
encuentras y te fortificas o bien grabas la partida nada más empezar, te
pones en modo trampa, miras todo el mapa y, otra vez en la partida,
lanzas una unidad a taponar esos accesos a las otras civilizaciones; como
al principio te ofrecerán la paz en los contactos diplomáticos, siempre
tendrás tiempo de hacer llegar un colono a construir la ciudad o la
fortaleza).
En estos primeros momentos y ante el imparable ascenso de
nuestra civilización, es posible que alguno de nuestros vecinos nos
proponga realizar una alianza estratégica permanente (y si no, se la
proponemos nosotros). Acéptala. Estas alianzas resultan muy útiles, no
por lo que obtengamos nosotros (nuestro socio siempre será más débil)
sino porque así evitamos que se alíe con otras civilizaciones e
intercambien avances. Para controlar la posibilidad de alianza está el
cuadro de diplomacia donde se describe la actitud del enemigo hacia
nosotros y podemos mejorarla haciendo de vez en cuando un pequeño
regalo de dinero.
Obviamente, jamás hay que poner las ciudades en
autoconstrucción. La "ruta" que yo sigo es
guerrero-colono-templo-mercado-biblioteca-acueducto-coliseo-el-resto-como-tú-quieras.
Respecto a los pueblos de bárbaros, he de reconocerlo, hago una
trampilla: grabo la partida antes de abordarlos y espero el resultado; si no
obtengo ciencia, vuelvo a la partida grabada. Tampoco es desdeñable una
unidad de caballería para mandarla a explorar el mundo.
Cada vez que podamos construir una maravilla, hay que llevarla a
cabo sin ningún género de dudas, excepto las que afectan sólo a la ciudad
en que se construyen por ser un gasto casi inútil (por ejemplo, el teatro de
Shakespeare) pero, con estas ciudades tan pequeñas ¿cómo construyo
una maravilla?. Pues muy sencillo: cambias en las primeras diez ciudades
la producción de colonos por la de caravanas y las llevas hasta la ciudad
elegida (una interior, que el Civ2 tiene una extraña predilección por las
ciudades fronterizas con maravillas) y usas la opción de "Ayudar a
construir maravilla". Al principio basta con cuatro o seis caravanas, pero
los últimos avances pueden tragarse hasta doce. Maravillas maravillosas:
las Pirámides de Egipto, los Jardines Colgantes de Babilonia, la Gran
Biblioteca de Alejandría, la Capilla Sixtina, el Taller de Leonardo, la
Empresa de Adam Smith, las Naciones Unidas, el Voto Femenino...
Aparte de su propia importancia, hay que tener encuenta que cada
maravilla que se construya es una maravilla que no podrá construir el
enemigo. Imagínate que de esa manera impedirás que otras civilizaciones
compartan tus conocimientos científicos a través de la Biblioteca de
Alejandría.
Siguiente
|
| Otras páginas en: Directorio - Ordenadores
|
|
|
| Boletín gratuito |
 |

|