La CNE admite deficiencias en la regulación pero denuncia prácticas empresariales que obstaculizan la competencia efectiva
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
Las compañías del sector energético reclaman al Gobierno la aprobación de un reglamento que regule de forma concreta el flujo de datos que deben intercambiar entre ellas para facilitar el traspaso de clientes en el marco del proceso liberalizador, explicaron a Europa Press en fuentes del sector.
La ausencia de una normativa en este punto es uno de los principales focos de conflicto que están surgiendo entre las empresas energéticas desde que, en enero de 2003, los mercados se abrieron totalmente a la competencia.
Y es, además, uno de los elementos que la propia Comisión Nacional de la Energía (CNE) ha denunciado como una traba para el desarrollo de la liberalización, dado que dificulta que los ciudadanos puedan cambiar la empresa que les suministra la electricidad o el gas.
La normativa actual establece los datos de clientes que deben intercambiar las empresas pero no aclara el modo en que deben hacerlo.
Así, el Real Decreto 1435/2002 fija que los comercializadores sólo podrán acceder a un número limitado de datos de los registros sobre clientes que mantienen las distribuidoras y que son los relativos a empresa distribuidora, ubicación, población y provincia del punto de suministro, tensión del suministro y derechos de extensión y de acceso reconocidos.
Este precepto tiene como objetivo principal garantizar el derecho de acceso por parte de todos los comercializadores, y en condiciones de igualdad de trato, a una serie de datos de carácter básico, sin que en principio puedan recabar información sobre otras variables relevantes a efectos comerciales.
Ante las lagunas de la legislación vigente, algunas de las compañías del sector han optado por diseñar sus propios sistemas para facilitar estos intercambios de información.
No obstante, esto no ha impedido las denuncias y consultas ante el regulador energético. Así, a principios de mayo se hizo público que Endesa denunció a Gas Natural por las dificultades que, a su juicio, la empresa que preside Antoni Brufau ponía para facilitar el cambio de clientes. Unión Fenosa planteó una consulta en el mismo sentido.
Por su parte, la gasista esgrimió las cifras de apertura de los mercados para asegurar que la liberalización avanza más deprisa en el sector del gas que en el de la electricidad. Además, el propio Brufau llegó a recordar que las eléctricas han rechazado hasta 100.000 solicitudes de cambios de clientes.
PROPUESTAS PARA EL GOBIERNO.
Ante la petición de las empresas de una normativa más precisa y las continuas quejas y consultas, la CNE ha optado por elaborar un informe que elevará al Gobierno y en el que incluirá todos los obstáculos detectados en el proceso de liberalización del sector. Además, el texto también recogerá propuestas para incorporar mejoras normativas que acaben con estas deficiencias. La CNE podría aprobar el documento esta misma semana.
De momento, el órgano que preside Pedro Meroño achaca el "lento acceso" de los consumidores a los mercados energéticos liberalizados, básicamente, a las trabas impuestas por algunas de las propias empresas distribuidoras de la energía así como a la ausencia de ofertas realmente atractivas para los usuarios domésticos.
Según el mismo Meroño, los problemas detectados son fruto de la novedad que supone la apertura de los mercados a la competencia, e incluyen deficiencias regulatorias y, en ocasiones, resistencias por parte de los operadores dominantes a perder cuota de mercado.
En un informe, la CNE admite que el nuevo mercado exige para empresas y consumidores "un tiempo de adaptación" pero apunta que, a lo largo del año pasado, ha observado algunas conductas de las distribuidoras en el procedimiento de cambio del sistema regulado al liberalizado "que se han traducido en dilatados e incomprensibles retrasos en el acceso al mercado" para los consumidores domésticos y pequeñas y medianas empresas (pymes).
En este marco, reconoce que algunas de estas trabas vienen derivadas por las propias "imperfecciones" de la actual normativa, que en algún caso produce indefiniciones o dota a las empresas de "un cierto poder discrecional".
Sin embargo, asegura que, tras las quejas recibidas por el regulador, "como mínimo" hay que deducir que las distribuidoras "no han aplicado de manera correcta la legislación, ocasionándose en la practica obstáculos en el proceso de liberalización".
OFERTAS POCO ATRAYENTES Y SIN PUBLICIDAD.
El segundo punto que recoge la CNE como causa de la lentitud en la liberalización eléctrica es la "inapreciable" diferencia existente entre los precios del mercado liberalizado y del regulado a tarifa.
Asimismo, critica la "escasa difusión" que de sus ofertas realizan las comercializadoras, "lo que exige una actitud pro activa por parte de los consumidores para la que no están preparados".
Esta situación se ha intentado con distintas actuaciones institucionales, como el desarrollo de espacios informativos en la página 'web' de la propia CNE con acceso a las ofertas de algunas comercializadoras.
"Así y todo, se constata que resulta insuficiente la información que se proporciona a los consumidores sobre las ofertas reales existentes en el mercado liberalizado, en términos de concreción de los precios y otras condiciones que son de aplicación al suministro de electricidad", precisa el informe del regulador.
LA MARCHA DE LA LIBERALIZACION.
A 31 de marzo, en el sector de la electricidad más de 350.000 puntos de suministro tenían contratos activados en el mercado liberalizado, lo que supone el 1,5% del total de suministros. De ellos, 264.000 correspondían a los pequeños consumidores (domésticos y pymes) que pueden acogerse al mercado desde 2003.
En todo caso, sólo un 16% de los usuarios del mercado liberalizado en 2003 (equivalente a un 22% de la energía consumida) optaron por cambiar de su tradicional empresa distribuidora a una de la competencia.
Así las cosas, Iberdrola y Endesa siguieron con su predominio, controlando el 77% del mercado, con un 39% y un 37%, respectivamente, los mismos porcentajes que en 2002.
En el campo del gas, el 72% del consumo de gas natural correspondía ya al mercado liberalizado (principalmente, por los grandes consumidores), que sumaba en el primer trimestre 361.409 clientes. Entre el 97,2% y el 99,5% de los consumidores industriales opta por el mercado en competencia, mientras que este porcentaje sólo es de un 13,8% en el caso de los consumidores domésticos.
En todo caso, menos de un 4% del total de clientes del mercado liberalizado optaron por cambiar de empresa distribuidora. Así, el 96,4% de los clientes suministrados en el mercado liberalizado permanecen con las comercializadoras de Gas Natural, frente al 1,61% de Endesa o el 1,59% de Unión Fenosa, las dos empresas que le siguen en este ránking.
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