VALLADOLID, 16 (EUROPA PRESS)
Una decena de centros de la Comunidad de Castilla y León se integrará en el proyecto red.es que integrará las tecnologías de la información y la comunicación en las aulas de forma experimental con la intención de implantar de forma efectiva el uso de estas herramientas tecnológicas.
Estos centros servirán de referencia para evaluar los diferentes modelos de aplicación de las tecnologías en las aulas, según explicó el director general de Infraestructuras y Equipamiento, Álvaro Valentín, que presentó la iniciativa acompañado por el director general de Formación e Innovación Educativa, Marino Arranz, y la coordinadora del proyecto red.es en Castilla y León, Marta Martín.
La iniciativa, que supondrá una inversión estatal de 600.000 euros y otra inicial de la Junta de Castilla y León de 400.000, pretende la utilización de ordenadores portátiles, software, banda ancha y la conexión inalámbrica como herramientas para impartir las clases con una vocación de permanencia y estudiar posibles soluciones tecnológicas y didácticas para su aplicación en las aulas.
Tratando de definir los criterios y uso de las tecnologías en las aulas, lo que se pretende lograr con esta experiencia es demostrar las ventajas del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza y el aprendizaje.
Todo ello se comprobará mediante el análisis de los cambios en la actitud, motivación e interés de los alumnos, pero también se trata de obtener pautas que ayuden a definir las políticas educativas a través de la identificación de buenas prácticas, problemas derivados de la implantación y posibles necesidades de cambios en el currículo.
Mediante la experiencia también se intenta identificar el escenario "didáctico-tecnológico" más adecuado según el tipo de centro, para lo que se crea una red de centros de referencia donde probar innovaciones tecnológicas y su adecuación en función de las características del centro.
Otros objetivos tratan de definir las condiciones necesarias para una correcta implantación de las tecnologías en el aula, dinamizar e impulsar la creación de materiales educativos digitales, estudiando la oferta educativa existente y su grado de adecuación e identificando lagunas de contenidos.
En resumen, lo que se pretende es pasar de la implantación del "aula de informática" a la "informática en el aula", según Álvaro Valentín, quien explicó que los centros seleccionados han presentado un proyecto educativo individual que se examina, después se le asocian una serie de materiales y posteriormente se instalan los materiales necesarios.
CENTROS IMPLICADOS.
En toda España hay un total de 66 centros piloto, diez de los cuales son de la Comunidad, uno por provincia, excepto Soria que cuenta con dos. En todos ellos estudian 1.342 alumnos, 1.184 de ellos en centros rurales y 238 en un centro urbano, que se corresponde con el Colegio Público León Felipe de Valladolid.
Además, participan en la iniciativa el IES Valle del Tiétar de Arenas de San Pedro (Ávila); el Centro Rural Asociado (CRA) de La Demanda, en Huerta del Rey (Burgos); el CRA de El Burgo Ranero (León); el Colegio Público Nuestra Señora de la Piedad en Herrera de Pisuerga (Palencia), el colegio Miróbriga de Ciudad Rodrigo (Salamanca); el IES Cauca Romana de Coca (Segovia); el CRA La Ribera de Langa de Duero y el CRA Pinares Altos de Vinuesa en Soria; así como el CRA Valle de Valverde de Burganes de Valverde (Zamora).
En los centros se han implantado tres tipos de modelo, en algunos de ellos sólo uno y en otros se han aplicado varios en las diferentes etapas educativas.
Así, el modelo "aula" comprende un portátil para el profesor, un proyecto conectado al mismo y una pizarra opcional. De esta forma, se permite el acceso a la información y la documentación en manos del profesor.
En el caso del modelo "grupo", además de un portátil para el docente, hay ordenadores para grupos de alumnos --un equipo por cada cuatro o cinco-- y lo que se pretende es el trabajo en equipo.
La tercera modalidad es la individual, en la que se proporciona un equipo portátil para cada alumno, el cual va acompañado por una especie de "carrito", permitiría su traslado de un aula otra.
Por su parte, explicó Marta Martín, se elaboran materiales didácticos complementarios, además de los que se utilicen habitualmente en las aulas, como por ejemplo vídeos, que se podrán descargar al servidor de los centros vía satélite.
Para todo ello, la participación e implicación del profesorado en esta experiencia "no es sólo básica, sino imprescindible", según Marino Arranz, quien aclaró que la formación del profesorado se hará mediante un proyecto de formación en centros, para lo que es necesario que esté implicado al menos el 50 por ciento de la plantilla implicada.
El tipo de formación que se le dará a los docentes irá en dos líneas, una tecnológica, con todo lo que supone el entendimiento de las tecnologías y su uso, y otra metodológica, sobre la aplicación didáctica de la tecnología.
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