Las televisiones privadas han ganado 348 millones de euros desde su lanzamiento hace quince años, lo que supone que sólo han recuperado el 27 por ciento del capital invertido, según se pone de relieve en un informe económico elaborado con motivo del aniversario del lanzamiento de la televisión privada en España.
El estudio, elaborado por la consultora Deloitte y presentado hoy en la jornada '15 años de la televisión privada en España, organizada por UTECA, atribuye esta "modesta" rentabilidad a los costes publicitarios "notablemente inferiores" al resto de países europeos, a los costes de personal "considerablemente superiores", a los elevados costes de programación y a los costes financieros incurridos por el endeudamiento.
Según el informe, la televisión privada ha generado en este tiempo un EBITDA acumulado de 3.491 millones de euros y de 9.564 millones de euros sin considerar el consumo de programas. La gran mayoría de los recursos generados por las operaciones se han destinado a gastos de programación. Así, las inversiones ejecutadas por la televisión privada en la producción externa asciende a 6.949 millones de euros.
A finales de 2003, la televisión privada representaba el 0,30 por ciento del PIB, con un crecimiento acumulado del 16 por ciento en los quince años. El total de empleos fijos en estas cadenas asciende a más de 4.000 personas, con un incremento acumulado del 11,5 por ciento durante los últimos quince años.
REFORMAS INAPLAZABLES
El presidente de Telecinco, Alejandro Echevarría, dijo en la inauguración de la jornada que las cadenas privadas han actuado en estos 15 años "como catalizador de la transformación de toda la industria audiovisual". En este sentido, señaló que industrias como la producción independiente, la producción cinematográfica, la postproducción y la publicidad han crecido exponencialmente en este tiempo al mismo ritmo que la televisión privada "o incluso superior".
Aunque consideró que en estos 15 años las privadas y todo el sector han alcanzado "su mayoría de edad", advirtió que "aun quedan muchos problemas por solucionar". Echevarría dijo que UTECA "no regateará esfuerzos" para que el empeño del Gobierno de alumbrar un nuevo modelo en esta legislatura sea realidad y señaló que procurará ser "interlocutor válido" para lograr "una televisión pública fuerte, pero en armonía y respetuosa con la iniciativa privada".
Por su parte, el presidente de turno de UTECA, Javier Díez de Polanco, dijo que resulta "inaplazable" la aprobación de un marco legal estable que ordene y simplifique la actual maraña legislativa para resolver los "graves problemas del sector".
Díez de Polanco enumeró una serie de propuestas del sector privado al respecto, recogidas en el informe de UTECA correspondiente a 2004, presentado hoy. Entre otras cosas, pide que el sector público aborde "con la máxima urgencia" una profunda reestructuración "que defina claramente su sistema de financiación, ponga fin al déficit insostenible y aclare con detalle la financiación de las televisiones públicas".
Además, reclama que se reduzca "drásticamente" la posibilidad de que puedan acceder al mercado publicitario "imponiéndoles no solo unas limitaciones estrictas de emisión sino también unos volúmenes máximos de ingresos". UTECA considera que la financiación de las televisiones públicas ha de ser esencialmente pública y que el mercado publicitario "ha de reservarse principalmente a los operadores privados".
También apoya la creación de una autoridad independiente para el sector que fiscalice y sancione la actividad de todo el mercado, así como la creación de un comité consultivo específico formado por los operadores de televisión.
Díez de Polanco destacó la apuesta del sector por la implantación de la televisión digital terrenal, para que se inicie al mismo tiempo que la renovación del parque de receptores. También reclamó un cambio de la actual legislación de la propiedad intelectual y criticó el 5 por ciento que han de reservar las cadenas a invertir en cine. Finalmente, pidió en nombre de UTECA una reducción del IVA que pagan las televisiones "como en el resto de países europeos".