El director de escena Angel Facio recrea la Galicia rural del siglo XIX en 'Romance de lobos', de Valle Inclán, la primera producción del Teatro Español en 2005 y la tercera en la nueva etapa de dirección de Mario Gas, que lleva a este escenario, a partir del jueves 31 de marzo, la participación de nada menos que 36 actores capitaneados por el veterano Manuel de Blas.
Facio, un amante y conocedor de Valle Inclán desde que leyó todo su teatro en 1959, recupera ahora la versión que hizo de esta misma obra para un montaje en Polonia en 1980. La versión, según explicó el director de escena, respeta absolutamente el texto original del autor aunque se presenta aquí seguida y no dividida en tres jornadas como así la escribió Valle Inclán "sacrificándose al hábito de la época". "Sólo he añadido un par de escenas para hacer más comprensible la historia", agregó.
Angel Facio, quien aseguró que con este texto "llega el teatro independiente al Español", calificó la función como "una bajada a los infiernos, un via crucis", el viaje final del personaje protagonista, Juan Manuel Montenegro, interpretado por Manuel de Blas. En torno a él se encuentra el resto del numeroso elenco entre el que sobresalen Fernando Sansegundo (Fuso Negro), Paco Maestre (pobre de San Lorenzo), Yolanda Ulloa (doña Sabelita) y Rosa Alvarez (Andreíña).
'Romance de lobos' es la tercera parte de las Comedias Bárbaras de Valle Inclán y en ella, según Facio, el autor traslada la "caída y desaparición de una clase que no ha sabido ver el liberalismo y que representa el homenaje y la nostalgia de una época perdida". En ella, el autor "muestra la esperanza en un sistema social comunitario donde los desposeídos instauren un nuevo orden".
UN "IMPRESENTABLE"
Por su parte, Manuel de Blas comenzó calificando a su personaje de "hijo de puta, cabronazo e impresentable" y confesó que durante los tres meses largos de ensayos de la función llegó a cogerle verdadera antipatía hasta que encontró la clave del comportamiento de este hombre que, finalmente, tiene una grandeza: "Ante el anuncio de la muerte próxima tiene el valor de reconocer que ha hecho mucho daño y que ha disfrutado de sus privilegios sin importante nada de lo que tiene alrededor".
Esta toma de conciencia le ha servido al propio actor para constatar que todos somos un poco así y que poseemos muchas contracciones. "Nadie reconoce que es un hijo de puta y que siente envidia. Si me gusta algo de este texto es que Valle Inclán hace la radiografía de un alma sin maquillajes de una pequeña nobleza rural gallega", afirmó.
La solución escenográfica ideada por Paco Azorín para llevar a cabo este montaje utiliza como elemento único un gran retablo con tres puertas que se abren y cierran articulándose de diferentes formas para situar las escenas.
La presencia constante de los elementos de la naturaleza está muy presente en esta función: la lluvia, el fuego, el aire y la tierra son imprescindible en el desarrollo de la misma.
El propio director del Teatro Español, Mario Gas, es el responsable de la iluminación, una tarea poco habitual en él, según explicó, puesto que considera "muy duro hacer un trabajo coherente" en este sentido, algo a lo que aquí se ha atrevido a instancias del propio Facio, quien inicialmente pensó en él para encarnar a Montenegro.