Una docena de niños protagonizan los dos repartos de la ópera 'El pequeño deshollinador', de Benjamin Britten, que estrenará el Teatro Real el próximo sábado en el marco del ciclo Ópera en Familia. El montaje es el resultado del I Concurso de Creación Escénica que convocó el coliseo madrileño el año pasado y que ganó el equipo del director de escena Ignacio García.
Este último elogió la "valentía y esfuerzo" del Teatro Real de llevar a la práctica un proyecto pionero para jóvenes directores de escena. Asimismo calificó de "magnífica por su mensaje" la elección de 'El pequeño deshollinador', una ópera en la que participan solistas de 11, 12 y 14 años "con una clara vocación musical", dijo García.
El director de escena calificó esta ópera de "joya musical" y explicó que todo el proyecto escénico, "muy sencillo", ha girado en torno a la idea de que los niños son los únicos capaces de cambiar el mundo y hacer de él un lugar más bello. Una gran pizarra en blanco actúa a modo de escenografía en la que los niños pueden pintar y escribir todo lo que quieren.
"Se habla de las injusticias del mundo, de quienes colaboran a ellas, quienes las combaten y quienes las sufren y lo que yo he pretendido desde el principio es hacer reflexionar a los niños y a todos los que participan en esta producción de que aunque hoy en día no hay niños que limpien chimeneas sí existen muchos oprimidos en numerosos lugares de todo el mundo.
En este sentido, Ignacio García destacó que su mensaje ha sido decirles a los niños que "ser seres humanos comprometidos no es más aburrido ni menos gratificante que estar inmersos en la vida consumista que nos rodea actualmente".
TRABAJO ESPARTANO
Una selección muy precisa de los numerosos candidatos que se presentaron a las pruebas de selección ha dado como resultado la elección de una docena de niños y jóvenes procedentes de los más variados ambientes y formaciones. Así hay chicos de Parla, Pinto o del King's College que han formado un equipo solidario.
"Todo en esta producción hace que los niños sean el centro de la narración y que controlen el discurso, el tiempo y la fuerza motora del espectáculo", dijo Ignacio García. El trabajo con ellos ha sido necesariamente muy repetitivo e incluso "espartano" pero todos han respondido con "dedicación y esfuerzo", añadió.
Por su parte, el director musical, Wolfgang Izquierdo, calificó de "apasionante" la partitura de Britten que se caracteriza además por ser "alegre, profunda e interesantísima". Asimismo, elogió el "trato vocal muy inteligente" que establece el compositor intercalando sabiamente compases de los niños con los de los cuatro adultos que aparecen en la función. Esta ópera estará en cartel hasta el 12 de junio.