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Gerardo Vera propone un montaje de 'Divinas Palabras' con el 'tono' preciso, a modo de 'tragedia griega castiza'
Esta función inaugura mañana el Teatro Valle-Inclán en el barrio de Lavapiés
MADRID, 22 (EUROPA PRESS)
Gerardo Vera confesó hoy haber cumplido un "sueño" personal con la puesta en escena de 'Divinas Palabras', que inaugurará mañana el nuevo Teatro Valle-Inclán, dependiente del Centro Dramático Nacional (CDN). La función, que estará en cartel hasta el 9 de abril, ha requerido por su parte "encontrar el tono" preciso que, finalmente ha sido el más parecido a una "tragedia griega castiza".
Así lo dejó claro hoy el director de escena de esta producción y director también del CDN, y dijo además tener muy claro desde que fue nombrado en este último cargo por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, que el antiguo Teatro Olimpia se llamaría Valle-Inclán. Antes que nada, Gerardo Vera agradeció la labor del anterior equipo del CDN en la gestión y desarrollo de este proyecto y bromeó asegurando que se siente "como Magdalena Álvarez inaugurando la nueva terminal de Barajas".
"Desde que era un crío llevaba el veneno del teatro en la sangre, algo que ahora falta un poco, y ya consideraba a Valle-Inclán uno de los más grandes", aseguró el director escénico. Vera explicó también que ha contado "deliberadamente" con un elenco de 23 artistas en el que se entremezclan "gente consagrada con otra mucho más joven pero que tiene detrás un curriculum importante".
En este sentido, la obra está interpretada por veteranos actores y actrices como Alicia Hermida, Julia Trujillo, Julieta Serrano, Sonsoles Benedicto, Emilio Gavira o Fernando Sansegundo que comparten escenario con nuevas promesas como Elisabeth Gelaber o Carlota Gaviño.
UNA VERSIÓN AJUSTADA
El dramaturgo Juan Mayorga ha sido el encargado de la adaptación de este texto, algo que el autor calificó hoy de "regalo muy valioso" puesto que 'Divinas palabras' ha sido para él desde siempre una obra que le "fascina" y "uno de los mayores textos teatrales".
Mayorga, que mostró su confianza en que este espectáculo "quedará en la memoria de muchos espectadores" dijo haber realizado "una contribución modesta" al original y explicó que su acercamiento como adaptador a los clásicos siempre lo hace recordando que el primer valor que poseen es "su universalidad".
En esta ocasión, Mayorga ha dado forma de hombre al personaje del perro Coimbra, "una propuesta coherente con el que hecho de que Coimbra es una extensión de su amo" y tiene mucho que ver con "el mundo de seres gobernados por instintos salvajes y hombres animalizados que crea Valle-Inclán", aclaró. "Por lo demás es el mismo texto original, un rosario de escenas de enorme teatralidad", agregó.
Una de las principales claves de esta obra, en la que coincidieron Gerardo Vera y Juan Mayorga, es la importancia de la palabra en Valle-Inclán. "En este mundo que los críticos calificaron en su momento de sucio, abyecto y repugnante, la palabra que el autor otorga a sus personajes hace que se eleve tanto que despierta la nostalgia de la lengua en el espectador de hoy", resaltó Mayorga. "Existen grandes posibilidades de expresión y mirada en nuestra lengua casta llena", dijo al tiempo que elogió las "respuestas sencillas" encontradas por Vera para llevar la función a escena.
ENCONTRAR EL TONO
Precisamente "encontrar el tono" fue lo más complicado para el director de la obra, quien confesó haber estado "veinte días dando palos de ciego" hasta encontrarlo. "Era peligroso que nos desviásemos y pudiéramos ofrecer cierto rebufo benaventino de teatro de costumbres que odiaba tanto Valle-Inclán. Por eso nos inclinamos más por una tragedia griega castiza, buceando sin pudor en las grandes pasiones del ser humano. Los clásicos encaminan al espectador desde la sensibilidad, la reflexión y la emoción a indagar en el alma humana", explicó.
Gerardo Vera, que reconoció que ha sido "complicadísimo" trabajar en un teatro completamente nuevo aunque el resultado final les ha recompensado, aludió a la propuesta escenográfica en la que aparece un árbol de verdad "arrancado de un vivero de Valencia y que aporta una presencia dramática extraordinaria". Sin embargo "son los actores quienes crean el espacio dramático y escénico", afirmó.
GRAN ENVERGADURA
La opinión de algunos de los actores protagonistas sobre este Valle-Inclán puso de relieve "la gran envergadura" del montaje, como reconoció Julieta Serrano quien calificó la obra de "pura lujuria, avaricia y muerte, pura vida".
Alicia Hermida, que dedicó emocionada este espectáculo a la desaparecida actriz Lola Cardona, recordó su predilección por este autor gallego "que trabajó en un teatro de raíz española".
Para Emilio Gavira, éste es su primer Valle que definió como "salvajada divina y fantástica". Julia Trujillo, sin embargo, representará por quinta vez al autor. Por su parte, el actor Fernando Sansegundo aludió a la necesidad de transmitir al espectador "la fiereza de la vida" que propone Valle-Inclán.
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