Todos los interesados en uno de los bienes patrimoniales más emblemáticos y misteriosos de Toledo, como son las Cuevas de Hércules, podrán visitarlas de forma gratuita, los próximos días 4, 5 y 6 de diciembre, en horario ininterrumpido de 10.00 a 18.30 horas.
El alcalde de Toledo, José Manuel Molina, acompañado del director de la Intervención arqueológica, Vasilis Tsiolis, fue el encargado de presentar esta segunda entrega de las III Jornadas de Puertas Abiertas organizadas por el Consorcio de Toledo.
A lo largo del tiempo, recordó el regidor toledano, las Cuevas de Hércules han sido consideradas como "un paradigma de la magia toledana", pues en ellas se basa la fundación de Toledo, se sitúa el palacio encantado en el que los reyes visigodos guardaban sus tesoros, y porque acogieron el anuncio de la ocupación musulmana.
Todas estas leyendas, continuó, se vieron acrecentadas en el siglo XVI cuando el cardenal Siliceo realizó una exploración de las mismas, de la que aún quedan huellas, sin que el resultado arrojase luz sobre el origen o la tipología de estas cuevas.
Pero lejos de tanta literatura, explicó, estas cuevas son un buen ejemplo del sistema hidráulico de la antigua ciudad romana, tratándose de una gran cisterna conectada con otros vestigios cercanos como son las termas romanas de Amador de los Ríos, o las de los sótanos de la Delegación de Hacienda.
Ya en la Edad Media, sobre la mítica cueva, se erigió un templo cristiano dedicado a San Ginés que posteriormente fue abandonado, y demolido en 1841, del que se conservan los sótanos y parte de los muros perimetrales de la sacristía.
DEPOSITO DE AGUA.
Fue en la primavera del 2003 cuando el Consorcio de Toledo, inició el trabajo arqueológico de este lugar, que ha permitido datar este deposito de agua, con una capacidad superior a 273 metros cúbicos, en la segunda mitad del siglo I, y conocer que fue construido a base de piedras con mortero de cal, yeso, arena y sillares de granito que aún pueden apreciarse.
El estudio arqueológico también ha permitido conocer la planta parcial de la Iglesia, localizar la ubicación de sus accesos, y los espacios que se utilizaron para realizar enterramientos. Asimismo, han aparecido, en un mechinado oculto de los muros, diversos materiales relacionados con la escritura, que según Molina, "contribuyen a incrementar el caracter mágico y mitológico de estas estancias".
Entre ellos, un pergamino con texto manuscrito por ambos lados con caracteres árabes, que está siendo estudiado por la Escuela de Estudios Árabes de Granada, que aún no ha concluido el trabajo de traducción, pues al parecer se trata de un dialecto no conocido, pero en el que ha aparecido la palabra 'Hércules'.
Además de este texto, se han encontrado, en lo que podría interpretarse como un ritual relacionado con la conclusión de las obras del muro, otro trozo de pergamino sin texto, un cálamo, un punzón de madera y el cuello de un recipiente de cerámica.
Por último, Molina recordó que el pasado fin de semana 1.700 personas visitaron el Salón Islámico del Colegio de las Doncellas, cifra que el regidor toledano confió en que se supere durante el próximo fin de semana, "ya que las cuevas de Hércules jamas se han abierto al público".
LEYENDA QUE SEGUIRÁ VIVA.
Por su parte, Vasilis Tsiolis aseveró que "la leyenda de las cuevas de Hércules seguirá viva en esta ciudad a pesar de que los científicos solemos a veces destruir con la razón y las investigaciones técnico científicas algunas de las creencias del pasado".
El arqueólogo explicó que en pocos meses aparecerá un documento oficial que recoja todos los datos técnicos de la intervención, ya que el equipo continúa investigando, a pesar de la dificultad que entraña dadas las condiciones del lugar.
Por último, destacó que en con estos trabajos se han obtenido datos cronológicos fundamentales para la reconstrucción de la época romana, que confirman la evolución y la importancia del Toledo romano, así como la posible existencia de un templo musulmán en el lugar.
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