El Museo del Baile Flamenco (MBF), un proyecto de iniciativa privada, impulsado por la bailaora Cristina Hoyos, abrirá sus puertas este otoño, como estaba previsto, aunque no será hasta "febrero o marzo" de 2006, antes de la próxima Semana Santa, cuando el centro se encuentre "a pleno rendimiento", según explicó hoy su director de Marketing, Kurt Grotsch, que presentó esta iniciativa a la prensa, en la céntrica casa de la calle Manuel Rojas Marcos que la albergará.
Al acto asistió también la propia Cristina Hoyos, así como los miembros de su familia que participan en el MBF, como la directora Comercial, Tina Panadero, que dijo que el presupuesto total asciende a unos 3,6 millones de euros, procedentes de créditos avalados con el patrimonio familiar.
En este sentido, apuntó que el MBF tardará en ser rentable "como mínimo" diez años y recordó que la intención de la bailaora es devolver a la ciudad y al flamenco "todo lo que a ella le han dado". Además, apuntó que esperan apoyos económicos de las administraciones, además del respaldo moral, con el que ya cuentan, aunque siempre manteniendo el Museo como un centro privado.
El director de Marketing definió este edificio como "un espacio expositivo moderno, que se inscribe en las nuevas economías, y que será una expresión viva de la cultura, de acuerdo con la Ley de Museos", no limitándose a mostrar piezas.
El objetivo, según apuntó, "es hacer comprender y sentir el arte flamenco y que el centro transmita una experiencia holística, desde un nuevo enfoque museístico". Así, el MBF tendrá una función didáctica, con talleres para niños, muestras audiovisuales y publicaciones propias, en las que colaborarán figuras como Paco de Lucía o José Mercé.
Respecto a la estructura del museo, detalló que en el sótano se situarán los talleres de baile, los infantiles, los espacios para exposiciones temporales, en las que habrá obras elaboradas por estudiantes de la Facultad de Bellas Artes.
En la planta baja se ubicará la tienda, un "espacio del conocimiento" y una Escuela del Baile, donde se enseñará que "el baile es una profesión y no sólo una dimensión artística". También en esta zona se instalará un "escenario sumergible, que se levantará cada noche para ofrecer espectáculos", así como un patio concebido como "un espacio 'chill out' para la meditación".
De igual modo, Grotsch indicó que que en la entreplanta, considerada "el cerebro del museo", se mostrará el funcionamiento de la alta tecnología del inmueble. Ya en la primera planta, "el corazón del MBF", se exhibirán los contenidos museísticos. En concreto, se podrá visitar la Sala Enigma, que abordará los orígenes de este arte y otra que estará dedicada a explicar sus palos principales a través de pantallas interactivas en los muros y el techo.
En esta misma planta se explicará el desarrollo social que ha experimentado este baile, así como su impacto en el extranjero. En una de las salas habrá objetos relacionados con esta profesión, como trajes o guitarras, que narrarán historias relacionadas con ellos. En la última estancia se proyectará un espectáculo multimedia que se está elaborando actualmente. En la segunda planta habrá espacios para talleres, conferencias y exposiciones temporales y tendrá la función de "generar conocimiento".
Al margen, el director de Marketing informó de que Cristina Hoyos asumirá la dirección artística del centro y de que se creará una fundación, bajo el nombre de la bailaora, que se dedicará al Museo.
Kurt Grotsch señaló que la viabilidad económica del MBF se pretende conseguir mediante la venta de entradas --diez euros--, los beneficios de la tienda, la celebración de noches VIP, concertadas con agencias de viajes y organizadores de congresos, las escuelas y talleres y el resto de actividades.
1,3 MILLONES DE VISITAS
El Museo se desarrollará sobre una superficie de unos 1.500 metros cuadrados y se encuentra en una zona donde se concentran aproximadamente 1,3 millones de turistas anualmente que, según auguró el directivo, se convertirán en visitantes potenciales.
Al margen, Cristina Hoyos firmó hoy un convenio con la Caja San Fernando, por el que la entidad aportará 7.500 CD para promocionar el MBF en la Exposición Universal de Aichí (Japón), y con la Facultad de Bellas Artes, por el que sus alumnos podrán promocionarse en el centro.