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Lo más de Hong-Kong, la "Ciudad de la Vida" |
| Lukor.com |
Es conocida como la "Ciudad de la Vida", porque siempre ha sido una ciudad vibrante y llena de energía. Una ciudad a la vez exótica y cosmopolita, lo que la hace una destino perfecto para aquellos que viajan por primera vez a Asia. Siendo como fue una antigua colonia británica, hay suficientes huellas inglesas y anglo parlantes como para ser un destino confortable. A su vez, es suficientemente extranjera como para hacer que los turistas sientan que no están en una playa habitual. Incluso después de su devolución por parte del Reino Unido a China. el Gobierno chino la designó "Región Administrativa Especial", de modo que no ha perdido su dinamismo. El Gobierno comunista es consciente de la importancia de Hong-Kong como un gigante económico , y se está manteniendo fiel a la coexistencia de dos sistemas para China. "Hong-Kong" significa "puerto dulce" en el dialecto chino cantonés, que le va perfectamente, pues hay mucho en la ciudad para estimular todos los sentidos.
En realidad hay dos zonas principales en Hong-Kong. Una, la isla de Hong-Kong en sí misma, y otra la península de Kowloon, que es la zona continental por la que se llega al puerto. El nuevo aeropuerto internacional está en otra isla, y la comunicación con la ciudad puede hacerse vía tren, autobús o coche. El puente que conecta con Kowloon es el puente de tren y carretera más largo del mundo.
Una vez en la ciudad, uno se da cuenta de que Hong-Kong es una ciudad muy ocupada, con gente por todos lados. Tiene una de las mayores densidades de población, ya que la mayoría de los 6,5 millones de habitantes viven en altos edificios debido a la carencia de suelo disponible. En realidad, una razón de que parezcan gente muy ocupada, todo el día fuera de casa, es porque quieren tomarse un respiro de sus minúsculos apartamentos y salir a la calle a disfrutar del espacio.
Las estancias hoteleras son aptas para todos los presupuestos tanto en Kowloon como en Hong-Kong. Cruzar el puerto es bastante fácil. Uno puede tomar el ferry del puerto, que tiene varias clases (las clases altas son poco más caras pero las vistas son muchísimo mejores). Además hay un túnel subterráneo que los taxistas pueden tomar, y al igual que otras grandes ciudades, Hong-Kong tiene una red de metro subterráneo. Este metro además pasa bajo el puerto y llega hasta la isla de Kowloon. Hay autobuses de dos pisos en Hong-Kong, al igual que calzadas de dos plantas para coches por la ciudad. Una manera de ver los distintos distritos comerciales de la isla es quedarse en estas calzadas dando una vuelta completa, lo que llevará a los visitantes a la zona centro incluyendo algunas de las calles comerciales.
Hong-Kong es un contraste de viejo y nuevo. Hay viejos templos salpicados por toda la ciudad. Sin embargo, también está moderna línea de rascacielos que hará parecer a la mayoría de las ciudades norteamericanas pequeñas. Incluso, el ascensor exterior más alto del mundo está aquí también. Visita obligada es la montaña Victoria, en la propia isla, bien en autobús, coche, o en el tranvía habilitado para ello, para disfrutar de las espectaculares vistas de toda la región. Además están las rutas en barco, en el que un vecino guiará a los turistas por la bahía, en un bote de su propiedad. Algo muy interesante para ver en Hong-Kong, son las sesiones de ejercicio por la mañana temprano en alguno de los parques locales. Cada mañana hay multitud de vecinos, muchos de ellos ancianos, que se reúnen en los parques para hacer mantenerse en forma y hacer tai chi.
Con más de 9.000 restaurantes, cenar en Hong-Kong es también una experiencia excitante. Hay de todos los tipos de cocina internacional, pero por supuesto, la comida china es por la que más visitantes vienen. Desde elegante cenas hasta casas de dim sum pasando por puestecillos callejeros. Hay tanta variedad de comida que es imposible probarlo todo. Incluso están los grandes restaurantes flotantes que sirven los pescados más frescos.
Igualmente, podemos disfrutar de la experiencia de las compras en Hong-Kong. Siendo un puerto libre de impuestos, se cierran muchos tratos en Hong-Kong, especialmente en el sector textil y electrónico. Hong-Kong es famoso por sus hábiles sastres que pueden hacer un traje nuevo en uno o dos días. Y en el campo de la electrónica, por alguna razón Hong-Kong recibe los últimos modelos antes incluso que Norteamérica. Un vistazo por los mercados al aire libre a la búsqueda de regalos es otra actividad curiosa. Recuerda que regatear es muy común en los mercados, así que infórmate antes de los precios en las tiendas antes de ir a los mercados a hacer negocios. Kowloon tiene algunos mercados especiales que merece la pena visitar, entre los que se encuentran el mercado de jade, el de pájaros, y el de flores. Hay que tener cuidado en el mercado de jade, ya que si los precios son demasiado buenos, como para ser ciertos, posiblemente las piedras no lo sean. El mercado nocturno, que trabaja sólo de noche, es también curioso, porque hay todo tipo de mercancías, desde ropa, hasta juguetes o artilugios varios. Puede además haber entretenimientos variados como ópera china callejera a lo largo de la noche.
El monasterio de Po Lin, en la isla de Lantau junto al aeropuerto tiene el Buda exterior más grande del mundo. Los visitantes tienen que prácticamente escalar las escaleras hacia la estatua, y desde allí pueden disfrutar de las vistas de la zona. Se puede llegar a la Isla de Lantau en ferry, con las compañías de viajes locales, te llevarán también a los pueblos pesqueros locales. Un hidrojet lleva a los entusiastas del casino a Macau, que también ha vuelto al Gobierno Chino. Además hay viajes a los nuevos territorios más allá de Kowloon, para ver más templos protegidos y granjas de campo, además de poder hacer compras en la cercana zona continental china.
Resulta increíble cuánto hay que ver en Hong-Kong, incluso dentro de su compacta expansión geográfica. Hay muchas exóticas vistas y gastronomía que uno no puede experimentar sólo con pasarse por un restaurante chino. Además es muy fácil llegar y moverse por Hong-Kong, con sus eficientes y modernas infraestructuras y comunicaciones, y la gran cantidad de servicios disponibles en inglés. Los turistas nunca se sentirán perdidos, incluso siendo una ciudad de tanta actividad como Hong-Kong.
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