Gracias a las compañías de vuelo de bajo coste, tenemos la oportunidad de escaparnos a Londres cualquier fin de semana y, si lo haces, te aseguramos que no te arrepentirás. Sólo el hecho de sobrevolar la zona ya es emocionante con la magnificiencia del río Támesis.
Para empezar, podemos ir a visitar la catedral de San Pablo, un monumento impresionante que merece la pena ver. Después de hacer el recorrido turístico de rigor y echar tus correspondientes fotos podemos optar por visitar algún museo. Te recomiendo la galería Tate Modern ya que tiene una gran variedad de exposiciones temporales y permanentes y grandes trabajos de escultura. El museo que no debes dejar de visitar si estás en Londres es, por supuesto, The British Museum o Museo Británico, el más antiguo del planeta y repleto de obras de arte de todo el mundo. Otros museos que merece la pena ver si tienes tiempo e interés son el de Ciencia o el de Historia Natural.
El problema de Londres es que es, sin duda, la capital más cara de Europa, cosa que compruebas cuando vas a comer algo. Hay restaurantes de comida rápido o puestos callejeros en los que comer las típicas patatas fritas y pescado. No son mucho más baratos pero si te apetece probar el plato más conocido, es la mejor opción.
Si eres amante del deporte en Londres tienes muchas cosas que ver también. Recuerda que es allí donde se celebra el conocido torneo de tenis de Wimbeldon. Así que si tienes previsto viajar en julio, puedes ir a ver algún partido. No será muy económico pero si te lo puedes permitir, te lo recomiendo, el ambiente es estupendo.Y si eres un fanático del futbol, estás de enhorabuena ya que en esta ciudad hay varios equipos de fútbol cada uno, con su elenco de seguidores. En esta país se vive este deporte de una manera más apasionada de lo normal, por eso, no te arrepentirás si decides presenciar un partido.
Para visitar Londres es mejor repartirse el tiempo dividiendo lo que hay que ver en zonas:
La zona de Westminster: es donde puedes encontrar los edificios del gobierno. Destacamos el edificio que fue sede de Scotland Yard, Downing Street, en cuya calle tiene la residencia oficial el primer ministro, The Houses of Parliament, que es el edificio que alberga las dos cámaras del Parlamento (la de los Comunes y la de los Lores).
No nos olvidemos del Big Ben, la Abadía de Westminster, lugar de sepulcro de los monarcas británicos. También encontramos tumbas de grandes escritores y poetas ingleses. En esta abadía tuvo lugar el funeral por la princesa Diana.
La zona del Soho: es más animada en cuanto a que es donde se encuentran los cines, restaurantes y tiendas de productos exóticos y de gente de todo el mundo. Es una zona muy cosmopolita y que tiene una gran animación nocturna. Si eres amante de la música, aquí encontrarás tiendas de discos de segunda mano que harán las delicias del más melómano.
Podemos visitar Chinatown, el mítico barrio chino, Picadilly Circus, en donde se encuentran las tiendas más increíbles de la ciudad y constituye una de las arterias de la ciudad junto con Regent Street, Haymarket y Shaftesbury Avenue. No dejes de visitar el gran centro comercial de Trocadero, con atracciones de todos los tipos. Otra calle importante para ir de compras es Oxford Street.
No olvidemos Trafalgar Square, zona de turistas por excelencia y en la que podemos encontrar la famosa National Gallery, que recoge obras de arte de los más importantes atristas de mundo.
Para terminar con esta zona, llegamos al Buckingham Palace o, lo que es lo mismo, la residencia oficial de la monarquía inglesa. Ya que estás aquí no puedes perderte el cambio de guardia.
Londres es un lugar emocionante lleno de sitios increibles por ver. Mezcla de culturas y de ambientes que van desde lo más antiguo a las últimas tendencias. No te decepcionará.