LOGROÑO, 14 (EUROPA PRESS)
El Camino de la Lengua Castellana -que recorre los hitos de este idioma, desde San Millán de la Cogolla a Alcalá de Henares, pasando por Santo Domingo de Silos, Valladolid, Salamanca y Avila- ha sido reconocido por el Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, como "Gran Itinerario cultural europeo", un reconocimiento que compartirá solamente con otras tres rutas, la de Mozart, el Camino de Santiago y el legado andalusí.
El director general de Cultura, Gonzalo Capellán, y la coordinadora general de la Fundación Camino de la Lengua Castellana; Laura Malo, dieron a conocer hoy la "muy buena noticia". El 25 de junio del año 2002, el Camino de la Lengua Castellana fue nombrado itinerario cultural europeo, un "apellido" que únicamente llevan 22 rutas en el viejo continente. Este miércoles se sumarán tres nuevas, y de esas 25, cuatro tendrán el honor de ser distinguidas con un grado más, el de Gran Itinerario.
De estas cuatro, una de las elegidas es el Camino de la Lengua Castellana, lo que, según Capellán, pone de manifiesto "que la apuesta por potenciar ese itinerario" fue adecuada. De hecho, el impulsar esta ruta partió de La Rioja (donde hay una Fundación que lo gestiona) al ser en San Millán de la Cogolla donde se escribieron las primeras palabras en castellano, si bien las otras dos comunidades implicadas (Castilla León y Madrid) se han volcado con el proyecto.
Este miércoles, en el Palacio de Europa de Estrasburgo, se realizará el acto de reconocimiento a las cuatro rutas, en un acto al que acudirán el director general de Cultura, la coordinadora de la Fundación y un representante del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Allí, expondrán lo que es el camino, en un 'power point' que, paradójicamente, se exhibirá en inglés. Capellán explicó que otorgar el reconocimiento es dar en cierto modo un premio a la gestión del Camino, igual que la Unesco revisa periódicamente los lugares Patrimonio de la Humanidad, para que "no se conviertan en lugares muertos".
Que el Camino de la Lengua Castellana sea Gran Itinerario no sólo tiene importancia simbólica, sino también práctica, porque tiene más peso a la hora de "acudir al Ministerio de Cultura" y de organizar actividades, y en el terreno económico, en el reparto de fondos europeos en los diferentes proyectos, según destacó la coordinadora de la Fundación. De hecho, la Fundación ha encargado ya dos proyectos, que están en fase de redacción, a los que este nombramiento da un importante respaldo.
Uno de los proyectos estudiará al detalle todo el potencial turístico que tiene esta ruta, y el otro pretende que la Fundación y el Camino tenga "un papel fundamental" en la organización de los actos del 400 aniversario de la primera edición del Quijote, al que el Gobierno central quiere dar gran importancia. Se busca que el Camino sea protagonista en la celebración, con actividades organizadas y planificadas desde La Rioja. Estos dos proyectos se estudiarán en un Patronato de la Fundación -compuesto por los Gobiernos de las tres comunidades y Ayuntamientos de los hitos- que se reunirá en breve.
QUE ES EL CAMINO.
Esta ruta -cuyo nombre completo es "El Camino de la Lengua Castellana y su expansión en el Mediterráneo: las rutas de Sefarad"- no se ha quedado en su ámbito castellano y no ha renunciado a crecer a través de distintos itinerarios: el centrado en Hispanoamérica y el localizado en el mundo Sefardí.
Ese itinerario ampliado recoge, como núcleo principal, los seis enclaves de la ruta en España: San Milán de la Cogolla (La Rioja), Santo Domingo de Silos (Burgos), Valladolid, Salamanca, Avila y Alcalá de Henares. A éstos se suma un círculo principal integrado por Jerusalén (Israel), Estambul (Turquía), Salónica (Grecia), Sofía (Bulgaria) y Tetuán (Marruecos) y un segundo círculo integrado por Lisboa (Portugal), Ferrara (Italia), Sarajevo (Bosnia-Herzegovina) y Bucarest (Rumanía).
Recoge así la impronta del mundo sefardí en la lengua castellana, porque hoy en día no se conocería el castellano como se conoce sin aquellos españoles trasterrados, hoy repartidos por todo el mundo, que mantuvieron vivo su amor por la tierra que habían dejado y por la cultura y la lengua que se llevaron con ellos. Llevaron consigo el idioma, ese judeo-español (ladino) que durante siglos ha sido la lengua familiar y el vínculo de unión.
|