El español David Martínez, de 26 años de edad, ha sido la  víctima del último apuñalamiento mortal de los muchos que están ocurriendo en el Reino Unido de un tiempo a esta parte. En lo que va de año, poco más de dos meses, ya han muerto veinticuatro personas apuñaladas. Este pasado fin de semana murieron otros dos jóvenes: uno de 17 años en Manchester y otro que fue acuchillado por la espalda en uno de los supuestamente tranquilos parques londinenses.

El número de homicidios con cuchillos entre los meses de marzo de 2017 y 2018 ascendió a 285, lo que ya de por sí es un récord en el territorio británico pero es que, además, esa cifra siguió aumentando en meses posteriores y subió un 14% respecto al año anterior. Por su parte, el servicio británico de salud ha señalado que sus servicios de emergencias tendieron un 15% más de heridos por arma blanca. En cualquiera de los casos, la mayoría de las víctimas eran menores de 25 años, lo que ha llevado a muchos a preguntarse si no se está en presencia de una auténtica epidemia entre los jóvenes. Ya hay quienes piden que este fenómeno se clasifique como emergencia nacional y se dediquen recursos para su estudio y prevención.

Aunque no existe una causa, o al menos no es fácil establecer un único factor de causalidad, sí que hay ciertos datos que se han modificado a la vez que el número de víctimas por apuñalamiento y la intuición dice que podrían estar, cuando menos, relacionados.

Cada vez hay menos policías en las calles

En los últimos nueve años, el número de agentes se ha reducido de los 143.769 existentes en 2009 hasta los 122.404 en marzo del pasado año según los datos oficiales del Ministerio del Interior británico. Esos 20.000 policías menos son un récord a la baja en el número de efectivos desde 1981, sin contar con que ahora hay más agentes destinados en tareas burocráticas o de cualquier índole que implican no tomar parte activa en la vigilancia de las calles.

Reducción de los registros en la calle

Desde hace diez años, cuando la actual Primer Ministro era Ministro de Interior, el número de intervenciones en la calle de la Policía se ha reducido de manera más que notable hasta quedar en un 20% de las cifras que antes so conseguían. Esto se debe principalmente a la limitación de la práctica de identificar y registrar a un individuo en la calle cuando se sospeche que lleva objetos relacionados con la comisión de un delito.

La norma se cambió ante las acusaciones de racismo vertidas contra la Policía en las que se entendía que tales registros se practicaban de forma discriminatoria contra la población no-blanca de las islas británicas.

La cultura del cuchillo

Llevar una navaja o un cuchillo oculto está de moda en ciertos sectores de la juventud. Mientras existe un férreo control sobre las armas de fuego, los cuchillo están al margen de esa vigilancia y los resultados están a la vista. Los jóvenes (muchos de ellos de entre 13 y 17 años) presumen en sus redes sociales de que los llevan, casi siempre con la excusa de protegerse y de «marcar territorio».

Mientras el Reino Unido se prepara para un Bexit sin acuerdo y en cómo digerir sus consecuencias, no parece que se vaya a hacer nada para cambiar el rumbo de esta situación. Igual necesitan llegar a mil muertos al año para empezar a preocuparse.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here