La Secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, presentó su renuncia al Presidente Donald Trump el domingo por la noche, en un movimiento inesperado que parece estar relacionado con la desesperación del Presidente por la cantidad de familias centroamericanas que llegan a los Estados Unidos para pedir asilo.

Kevin McAleenan, jefe de Aduanas y Protección Fronteriza, actuará como secretario interino del DHS. Todavía no está claro si Trump nombrará formalmente a un sucesor de Nielsen en los próximos días.

Nielsen, la sexta jefa del Departamento de Seguridad Nacional y segunda nombrada por Trump (fue designada en diciembre de 2017 después de que John Kelly dejara el puesto para convertirse en jefe de gabinete la Casa Blanca), ha sido sin duda la secretaria más agresiva en la corta historia del departamento en la represión de la inmigración y es probable que su legado se recuerde entre los progresistas por la política de “tolerancia cero” de finales de la primavera y principios del verano de 2018, que dio lugar a la separación de miles de familias en la frontera entre Estados Unidos y México.

Nada parece suficiente para Trump

Aunque todavía no está claro si Trump solicitó la renuncia de Nielsen o no, parece como si la “dirección más dura” exigida por el Presidente incluyese el nombramiento de un nuevo secretario del DHS (Department of Homeland Security, el equivalente estadounidense al Ministerio del Interior español). A principios de semana, se supo que Trump estaba considerando nombrar un “zar de la inmigración” con despacho en la Casa Blanca para coordinar varias agencias relacionadas con la inmigración – la mayoría de las cuales están bajo la égida del DHS).

En la primavera de 2018, según se cuenta por los mentideros de la capital americana, le echó a Nielsen una bronca monumental durante una reunión de gabinete acusándola de  “no cerrar la frontera”. Después de las elecciones parciales de 2018, Trump decidió pedir su dimisión como parte de una reorganización del Gabinete, pero parecía haber cambiado de opinión.

Hasta que con casi 100.000 inmigrantes detenidos por agentes de la Patrulla Fronteriza a lo largo de la frontera México-Estados Unidos en marzo, Trump está de nuevo obsesionado con la inmigración, refunfuñando en sus discursos con ideas como decirle a los inmigrantes “Esto está completo” y “Vuélvanse”.

Nielsen no pudo evitar la marea migratoria, porque nadie pudo, porque nadie sabe cómo hacerlo, si es que hay manera de hacerlo. Los Estados Unidos no pueden -ni siquiera con un muro- impedir físicamente la entrada de inmigrantes no autorizados en su territorio. Y una vez en suelo estadounidense, tienen ciertos derechos, incluyendo el derecho a solicitar asilo.

Kirstjen Nielsen ha hecho más que ninguno de sus predecesores y ha tomado medidas enérgicas contra la inmigración. Y con los comentarios de Trump del pasado viernes  sobre una dirección “más dura”, es difícil escapar a la conclusión de que Nielsen es la primera secretaria del DHS en irse porque el presidente piensa que no ha hecho lo suficiente.

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