Un farmacéutico de Milwaukee fue arrestado el jueves y acusado de manipular y causar la destrucción de más de 550 dosis de la vacuna de Moderna contra el coronavirus la semana pasada, según confirmó la policía de Grafton, Wisconsin.

En una declaración, los oficiales del Departamento de Policía de Grafton dijeron que el farmacéutico – ahora despedido del hospital Advocate Aurora Health – fue arrestado bajo los cargos  de poner en peligro imprudentemente la salud pública, adulterar un medicamento y daños a la propiedad.

Los funcionarios no revelaron la identidad del individuo «a la espera de la presentación formal de cargos». Sin embargo, un farmacéutico licenciado llamado Steven Brandenburg fue fichado el jueves por los mismos cargos, según el Departamento del Sheriff del Condado de Ozaukee: blanca y en botella.

Los funcionarios también informaron de quee en una declaración escrita a los responsables de seguridad de Aurora Health, el farmacéutico responsable admitió «descongelar intencionalmente la vacuna sabiendo que si no se almacena correctamente la vacuna sería ineficaz». Las ampollas de Moderna deben ser almacenadas a menos de -5ºC. Pueden ser efectivas hasta 12 horas si se dejan a temperatura ambiente. Más allá de eso, la vacuna se vuelve inútil.

Durante una teleconferencia el jueves, el jefe de Aurora Medical Group, Jeff Bahr, comunicó a los periodistas que el ex empleado sacó deliberadamente los frascos de la refrigeración en dos ocasiones distintas: el 24 de diciembre durante la noche, luego los devolvió al punto de almacenamiento y luego otra vez el 25 de diciembre hasta el sábado por la mañana. Un técnico de la farmacia los descubrió fuera del congelador la mañana de Navidad e inmediatamente notificó a los superiores. Como resultado, los trabajadores del hospital se vieron obligados a tirar unas 570 dosis de vacunas. Sin embargo, a algunas personas se les llegó a inyectar la medicina que se había inutilizado.

Los detectives de la policía de Grafton informaron de que 57 pacientes recibieron esas inyecciones. Bahr dijo que esas vacunas se volvieron potencialmente menos efectivas o totalmente inefectivas. Los pacientes, que han sido notificados, no corren ningún riesgo de efectos adversos para la salud porque las dosis fueron inocuas, señaló. El farmacéutico dijo a los investigadores que sabía «que las personas que recibieron las vacunas pensarían que habían sido vacunadas contra el virus cuando en realidad no lo fueron».

Se calcula que el valor de las dosis estropeadas oscila entre 8.000 y 11.000 dólares y el sospechoso está actualmente detenido en la cárcel del condado de Ozaukee.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here