Un estudio liderado por la Universidad de Sevilla determina que sobre los 20 años se producen cambios topográficos, de frecuencia y amplitud en la actividad bioeléctrica cerebral. Esto es de interés para los expertos ya que permite analizar la maduración cerebral en el niño y su relación con su posterior desarrollo cognitivo.

Carlos Gómez

El catedrático de la Universidad de Sevilla Carlos M. Gómez. / US.

US
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04 marzo 2013 14:38

Expertos de la Universidad de Sevilla afirman que la estructura interna del electroencefalograma humano o medición de la actividad eléctrica del cerebro en jóvenes de entre 20 y 26 años presenta una variación en parámetros de topografía, frecuencia y amplitud.

Según las investigaciones realizadas hasta la fecha, esta actividad eléctrica está completamente desarrollada a los 9 o 10 años, aunque presenta cambios en los parámetros antes señalados, lo que permite a los investigadores analizar la maduración cerebral en el niño y su relación con su posterior desarrollo cognitivo.

Los investigadores están llevando a cabo el estudio del desarrollo del electroencefalograma espontáneo en el niño con el objetivo de conocer si existe o no alguna relación con la posterior aparición de trastornos en habilidades como la memoria operativa o de trabajo.

El trabajo se propone conocer si existe alguna relación con la posterior aparición de trastornos en la memoria operativa o de trabajo

El responsable de este proyecto, en el que han participado un total de 160 personas o “donantes de ondas cerebrales” de entre 6 y 26 años, destaca que “es importante observar los esquemas cerebrales que se dan en las personas para profundizar en patologías de tipo psiquiátrico y psicológico, así como en trastornos de tipo cognitivo”, apunta Carlos M. Gómez.

En este sentido, los autores analizan cómo el cerebro va creando modelos de la realidad externa y de qué manera estos modelos van cambiando según se le proporcione una información válida o errónea a la persona.

“Hemos comprobado que cuando se le proporciona una clave correcta antes de que llegue el estímulo, el sujeto presta más atención en el siguiente ensayo mientras que cuando el estímulo es falso se pierde credibilidad y por tanto atención, tanto a nivel conductual como cerebral”, afirma Gómez.

Referencias bibliográficas:

EI Rodríguez Martinez, CI Barriga-Paulino, MI Zapata, C Chinchilla, AM López-Jiménez y CM Gómez. “Narrow band quantitative and multivariate electroencephalogram analysis of peri-adolescent period”. BMC Neuroscience 2012, 13:104 doi:10.1186/1471-2202-13-104

Arjona A, Gómez CM (2011). “Trial-by-Trial Changes in a Priori Informational Value of External Cues and Subjective Expectancies in Human Auditory Attention”. PLoS ONE 6(6): e21033. doi:10.1371/journal.pone.0021033

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