La revista Antioxidants & Redox Signaling ha publicado recientemente un ensayo clínico sobre la efectividad de la coenzima Q10 en el tratamiento de la fibromialgia. Los resultados revelan que esta sustancia mejora los síntomas clínicos de este trastorno, como la inflamación.

Miembros del grupo de investigación

A la derecha de la imagen, Mario D. Cordero. / US.

US
|

12 marzo 2013 07:39

Miembros de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla han descubierto que el gen AMPK podría ser responsable de la inflamación, bajos niveles de antioxidantes y de la baja producción de mitocondrias, por lo que podría estar involucrado en la fisiopatología de la fibromialgia, un síndrome en el cual una persona tiene dolor prolongado en todo el cuerpo y sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos.

El gen AMPK podría ser responsable de la inflamación, bajos niveles de antioxidantes y baja producción de mitocondrias característicos de la fibromialgia

Los autores han comprobado que la coenzima Q10 estimula dicho gen de forma beneficiosa y sin efectos secundarios y han publicado sus resultados en la revista Antioxidants & Redox Signaling.

Mario Cordero, autor principal y coordinador del trabajo, explica que “en estudios anteriores realizados sin control con placebo habíamos observado que en pacientes con fibromialgia el tratamiento con CoQ10 era beneficioso en los síntomas. En esta ocasión hemos diseñado un pequeño ensayo clínico controlado con placebo para saber si realmente el efecto del CoQ10 era real o placebo”.

Para ello, este grupo de expertos han analizado la expresión de genes y de proteínas. Se ha contado con la colaboración de un total de 20 pacientes (diez con CoQ10 y diez con placebo) a los que se les ha tratados durante 40 días, con el objetivo de comprobar si había efectos adversos en el tratamiento con CoQ10 y si se producía una mejora clínica en los pacientes que no fuese debido al efecto placebo.

“Efectivamente, no ha habido efectos adversos y los pacientes tratados con placebo no han notado mejoría. Sin embargo, los de CoQ10 han mejorado en los síntomas, en concreto, dolor, fatiga, puntos dolorosos y rigidez”, afirma Cordero.

El papel del gen AMPK

El grupo ha explorado además un conjunto de genes con sospecha de que estaban mal porque presentaban altos niveles de inflamación, baja síntesis de antioxidantes y baja producción de mitocondrias, y todo esto acompañado de una baja expresión del gen AMPK, regulador maestro del metabolismo, y responsable de la respuesta de ciertos estímulos de estrés.

“Nunca antes se había relacionado la fibromialgia con este gen, que regula muchas de las alteraciones relacionadas: la inflamación, el estrés oxidativo, la masa mitocondrial, la obesidad, el colesterol y la respuesta al estrés entre otras”, matiza Cordero. “Al estar baja la expresión de AMPK, está mandando poca información a los otros genes para que sinteticen más antioxidantes, fabriquen nuevas mitocondrias y controlen la inflamación. Por tanto puede predisponer a una baja respuesta al estrés”, apunta el investigador.

No obstante, la CoQ10 mejora la expresión de AMPK y baja la inflamación. “La CoQ10 mejora los síntomas clínicos probablemente mediante la expresión de genes que regulan ciertos parámetros que estaban mal en la fibromialgia”. Para los autores el gen AMPK se presenta como una prometedora línea de investigación en fibromialgia, constituyendo además una importante diana terapéutica.

Referencia bibliografica:

http://online.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/ars.2013.5260

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here