Investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña especializados en innovación del cuero han desarrollado nuevos materiales nanoestructurados que, aplicados al final del proceso de curtido, mejoran las funcionalidades de este producto. El equipo ya ha fabricado prototipos de asiento para autobuses y espacios públicos con características ignífugas y antibacterianas.

La nanotecnología moderniza el curtido de pieles

Escuela de Ingeniería de Igualada. / UPC

UPC
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11 marzo 2013 18:00

La milenaria industria del cuero está recurriendo a la I+D para actualizar su producto y hacer más sostenibles los procesos de fabricación. En esta línea la Cátedra A3 in Leather Innovation, con sede en Igualada y en la que participa la Universidad Politécnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC), investiga la producción de un cuero de más calidad y con características hasta ahora inimaginables gracias a la nanotecnología.

El equipo ha desarrollado nuevos materiales nanoestructurados que, aplicados en la fase del acabado del proceso de curtido, mejoran sus funcionalidades. En concreto se han creado nanomateriales que otorgan a la piel y el tejido de los asientos características antibacterianas, ignífugas y de autolimpieza.    

“Mediante superficies nanoestructuradas que repelen la suciedad facilitamos el mantenimiento del asiento y mejoramos la higiene”, afirma Lluís Ollé, investigador de la UPC y de la Cátedra A3. De este modo, se incrementa la seguridad sanitaria de las personas usuarias, que también se benefician de la mejora en los tratamientos ignífugos.

En lugar de aplicarlos directamente sobre el cuero o el tejido como hasta ahora, gracias a la nanotecnología se aplican productos encapsulados. “Estos productos sólo actúan si se produce el fuego, de forma que en condiciones habituales no entran en contacto con las personas”, añade Anna Bacardit, otro miembro del grupo.

El cuero de los asientos también incorpora nanocápsulas con una función autoreparadora, es decir, si se produce una rascadura leve en la tapicería, liberan un producto que cubre el pequeño daño.

El desarrollo de estos productos nanoestructurados se ha llevado a cabo con las empresas Colorantes Industriales, que ha hecho el estudio de la formulación, y Eco Poltech, que ha sintetizado los nanomateriales.

Unas nanocápsulas aportan al cuero una función autoreparadora 

Pero, tal como subraya Bacardit, “el proyecto ha llevado el adelanto de la nanotecnología más allá del laboratorio y ha ayudado a las empresas a incorporar el uso de los nanomateriales en el proceso de producción, un paso muy necesario para que la investigación aporte un beneficio a la sociedad”.

Así, se ha colaborado con Curtits Aqualata, que ha producido la piel para la tapicería; con la compañía Figueras International Seating, que ha hecho un prototipo de asiento para el espacio público, y con Aunde, que ha producido un asiento para autobuses. Este último prototipo se ha incorporado a dos autobuses y se está testando para validar las funcionalidades.

Los científicos también investigan como mejorar y hacer más ‘ecológico’ este producto, así como el proceso del curtido de la piel que se requiere parar el proceso de descomposición natural del tejido. Esto se consigue con un tratamiento químico, que actúa sobre las fibras de colágeno de la piel y estabiliza la materia proteínica. Los investigadores trabajan para elaborar pieles de alta gama con formulaciones libres de cromo, por ejemplo.

Con los avances en los materiales de colágeno también surgen aplicaciones de biotecnología en sectores más allá de la moda, como el cosmético, el farmacéutico, el papelero, las artes gráficas, la química y, incluso, la industria cultural.

Mejorar la restauración

En este sentido, el equipo analiza el proceso del envejecimiento de la piel para mejorar la restauración. La investigación se hace en el marco de un proyecto europeo para crear una herramienta para la evaluación de los daños y el deterioro de cueros y pergaminos que se encuentran en los museos y otros fondos históricos.

Por encargo de una empresa, se simulan artificialmente los procesos de envejecimiento de la piel. La información obtenida se introducirá en una base de datos que facilitará el estudio y la datación de las piezas históricas. El fruto de la investigación también estará a disposición de las empresas dedicadas a elaborar facsímiles y reproducciones de documentos.

“La investigación permitirá reproducir los originales, como por ejemplo las tapas de cuero de un antiguo manuscrito, de una manera más rápida, económica y con más calidad, puesto que actualmente se elaboran mayoritariamente con un método artesanal y no homogéneo”, apunta Ollé.                
  
La producción global de pieles curtidas se concentra en una veintena de países, liderados por China. España está en octava posición y más de la mitad de la producción nacional corresponde a Cataluña. En Igualada se encuentra la Escuela de Ingeniería de Igualada (EEI), centro de formación vinculado a la UPC, que es de referencia internacional para el sector junto con la Universidad de Northampton.

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