Investigadores del Institut de Bioenginyeria de Catalunya han descubierto cómo las células del cuerpo humano usan dos moléculas, la talina y la alfa-actinina, para conectar y transmitir fuerzas a lo que las rodea, es decir, para comunicarse con su entorno. Este descubrimiento representa un paso importante en la comprensión de la función celular.

Célula marcada con los dos tipos de moléculas

Célula marcada con los dos tipos de moléculas, alfa-actinina (verde) y talina (rojo). Otra molécula, integrina, aparece en azul. / Pere Roca-Cusachs.

IBEC
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21 marzo 2013 18:02

Imagine que conduce un coche por una carretera de montaña y se encuentra con una fuerte pendiente. Para asegurarse de que puede subirla, reduce la marcha para mejorar la transmisión de fuerza del motor a las ruedas.

Quizá piense que las células del cuerpo no tienen mucho que ver con los coches, pero resulta que usan un mecanismo muy similar para transmitir la fuerza que les permiten cumplir importantes funciones como la migración celular, mover los músculos o simplemente mantener la integridad de los tejidos.

Pero en lugar de usar marchas, las células emplean moléculas.

Ahora, un equipo dirigido por Pere Roca-Cusachs, del Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC), ha descubierto cómo las células usan dos de estas moléculas, la talina y la alfa-actinina, para conectar y transmitir fuerzas a lo que las rodea.

Usando nanotecnologías que pueden detectar y aplicar fuerzas sobre las células, los investigadores han descubierto un mecanismo indispensable por el cual las células ‘cambian de marcha’ usando una molécula o la otra, regulando la transmisión de fuerzas y su conexión con su entorno.

“Como las fuerzas celulares son esenciales para procesos tan importantes como el desarrollo embrionario o la cicatrización de heridas, y también para procesos indeseables como la progresión del cáncer, este descubrimiento representa un paso importante en nuestra comprensión de la función celular, con implicaciones tanto para la salud como para la enfermedad”, concluye Pere.

Referencia bibliográfica:

Roca-Cusachs, P., del Rio, A., Faucher, E., Gauthier, N.C., Biais, N. & Sheetz, M.P. (2013). Integrin-dependent force transmission to the extracellular matrix by α-actinin triggers adhesion maturation. PNAS, epub ahead of print

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