La empresa Sispromet 23 ha desarrollado un sistema de protección antilluvia para pasos y tronos, que estará disponible para la próxima Semana Santa. El sistema ha sido patentado en fase de prototipo y consta de una estructura metálica de aluminio, que se une a la parihuela del paso o trono, y una cubierta plástica que cubre las imágenes. Pesa entre 70 y 80 kilogramos, se despliega en unos tres minutos y soporta vientos de 120 km por hora. 

sistema de protección creado por la empresa durante la prueba realizada en Jerez de la Frontera

El sistema de protección antilluvia durante una prueba realizada en Jerez de la Frontera. / Sispromet 23

Fundación Descubre
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27 marzo 2013 15:00

Un sistema de protección antilluvia para pasos y tronos ha sido desarrollado por la firma jerezana Sispromet 23 y estará listo para la próxima Semana Santa, según ha informado la firma.

La empresa, que ha patentado el sistema en fase de prototipo, explica que el desarrollo consta de una estructura metálica de aluminio, que se une a la parihuela del paso o trono, y una cubierta plástica que cubre las imágenes.

El sistema es reutilizable, se despliega en unos tres minutos y soporta vientos de hasta 120 km por hora sin oscilar y sin provocar sufrimiento alguno al paso.

La estructura de aluminio presenta dos estados: plegada y desplegada. Su transporte cuando está plegada se realiza dentro de un pequeño y discreto carro que pesa menos de 60 kg. Al desplegarse, adopta las medidas del paso. El conjunto de la estructura, plástica y metálica, pesa entre 70 y 80 kg, “por lo que cada costalero soportaría aproximadamente un kilo y medio más a causa del sistema, aunque estamos tratando de mejorar también este aspecto”, indica Juan Manuel Muñoz, gerente  de Sispromet 23.

Además, la estructura plástica permite ver las imágenes con nitidez. El plástico incorpora un tratamiento antideslizante para que las gotas de lluvia caigan y se han empleado materiales ignífugos, que garantizan la seguridad de los costaleros, señala.

El empresario destaca que el sistema no está pensado para que las hermandades realicen su estación de penitencia a pesar de la lluvia, sino para que, en caso de que las previsiones meteorológicas generen dudas sobre la conveniencia o no de procesionar, o la lluvia les sorprenda durante su recorrido, puedan salir con la tranquilidad de poder proteger a sus imágenes del agua hasta la llegada al templo más cercano y sin romper la solemnidad del cortejo.

El sistema podría adaptarse a los pasos (en el caso de Sevilla, Jerez, Cádiz, etc.) y tronos (en Málaga) de Andalucía y también a los pasos del centro de España (Valladolid, Zamora, etc.). “Son tres conceptos parecidos, pero que entrañan pequeñas diferencias. Se trataría de una patente adaptable en función de las dimensiones de cada paso o trono, con idea de hacer un traje a medida”, dice Muñoz.

Prueba técnica

La empresa realizó una prueba técnica del prototipo el pasado mes de febrero, en el  transcurso de un ensayo de la cuadrilla de costaleros del paso de la Virgen de la Encarnación de Jerez de la Frontera. La estructura y la parihuela del paso recorrieron un tramo ensambladas.

El sistema es reutilizable, se despliega en unos tres minutos y soporta vientos de hasta 120 km por hora

Se instalaron unos sensores de movimiento en diferentes puntos de la estructura metálica, “que han determinado un sufrimiento de las piezas –las esquinas del paso y los tubos  de las estructuras metálicas– del 10%, lo que indica que la tensión soportada ha sido mínima. “Hemos podido apreciar visualmente la solidez y buen comportamiento del conjunto, incluso al levantar el paso, momento en que se aplica una fuerza importante”, añade.

Además, se ha sometido al paso –con el sistema ensamblado– a la lluvia y a un viento de 120 km por hora, empleando un ventilador gigante situado a dos metros durante cuatro horas. La firma ha certificado ante notario la resistencia de la estructura en estas condiciones.  

La empresa está investigando nuevas mejoras del sistema con el fin de lograr reducir el tiempo de montaje de la estructura y su peso. También están trabajando para que el paso o trono pueda al menos duplicar la velocidad de paso de agua (velocidad máxima a la que pueden andar en caso de lluvia), sin que los costaleros tengan que hacer un sobreesfuerzo y sin necesidad de detener el cortejo procesional mientras llueve.

El sistema en desarrollo será comercializable a partir de mayo, a fin de que las hermandades que lo deseen puedan utilizarlo la próxima Semana Santa. El equipo de empresarios trabaja también para ofrecer un costo asequible a las hermandades.

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