El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad han trasladado a la Comisión Europea los resultados de los análisis efectuados para determinar el alcance del fraude del ADN de caballo. Los resultados revelan un 4 % de ADN de equino en las 189 muestras analizadas.

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España ha estudiado la posible presencia de fenilbutazona, un antiinflamatorio prohibido en animales para el consumo humano. / Florencia Raffa.

SINC
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16 abril 2013 11:03

Desde hace meses la carne de caballo centra la atención de los medios por los fraudes detectados en productos etiquetados como vacuno en varios países.

Esta semana se han hecho públicos los resultados del Plan coordinado de control europeo para determinar la prevalencia del fraude en la comercialización de productos cárnicos.

Los resultados españoles, trasladados a la Comisión Europea por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, muestran un 4 % de ADN de equino en las 189 muestras analizadas etiquetadas como vacuno.

El análisis “descarta la existencia de un problema en materia de seguridad alimentaria”

Según el comunicado emitido por estas instituciones, en estos casos los expertos han adoptado “las medidas oportunas por parte de las autoridades competentes para evitar que estos productos con identificación incorrecta continúen en el mercado, y se están realizando las actuaciones de seguimiento correspondientes para la identificación del origen del presunto fraude”.

Además, en el marco de la recomendación europea, se han hecho análisis para determinar la posible presencia de fenilbutazona, un antiinflamatorio veterinario utilizado en caballos destinados a deporte y silla, espectáculos, etc., pero prohibido en animales para el consumo humano.

De las 108 muestras analizadas, se han obtenido resultados negativos a la presencia de este medicamento en el 100 % de las muestras analizadas, lo que “descarta la existencia de un problema en materia de seguridad alimentaria”.

Las muestras han sido analizadas en el Centro de Investigación de Control de la Calidad del Instituto Nacional de Consumo del Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad y en el Laboratorio Arbitral Agroalimentario, perteneciente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Cuatro meses de alarma

Como consecuencia de los casos detectados desde mediados de enero de este año en Europa, relacionados con prácticas fraudulentas por presencia de ADN equino en productos cárnicos etiquetados como vacuno, la Comisión Europea publicó el pasado 19 de febrero el plan para establecer la prevalencia de estas prácticas en la comercialización de determinados alimentos, llevado a cabo durante el mes de marzo en los estados miembros.

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