Corre por todos los whatsapps y las barras de los bares el runrún de que el coronavirus de Wuhan, el Covid-19, es igual que una gripe. En realidad, aunque en ambos casos se trata de un virus, la verdad es que estamos ante dos enfermedades bastante diferentes. Vayamos por partes.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la tasa de mortalidad de ambos virus es bastante diferente: la de la gripe está alrededor del 0,1% mientras que la mortalidad real del coronavirus parece estar alrededor del 0,7%.

Lo segundo que hay que tener en cuenta es que estamos hablando de un virus muchísimo más contagioso. Solo hay que pensar que el virus de Wuhan se transmite a través del aire y de esta forma puede infectar a todas las personas que estén alrededor del paciente enfermo sin necesidad de contacto físico. Imagínate lo que es la capacidad infecciosa del virus en un espacio cerrado como un avión, donde todos tienen que respirar necesariamente el mismo aire varias veces durante un vuelo.

Además de esa mayor capacidad infecciosa, el coronavirus también se distingue del virus de la gripe en que su periodo de incubación es bastante mayor. Mientras en la gripe convencional el virus necesita entre 18 y 48 horas de incubación, el coronavirus puede estar entre 14 y 24 días en el cuerpo del paciente sin mostrar síntomas de enfermedad pero, a la vez, transmitirse a otras personas que, como hemos dicho antes, simplemente estén cerca de la persona infectada sin necesidad de ningún contacto físico.

Está mayor capacidad de contagio también viene originada por el hecho de que el virus de la gripe apenas puede vivir unas horas fuera del huésped. En condiciones normales el virus de la gripe se transmite sobre todo mediante contacto físico, ya que los enfermos tocan con sus manos líquidos y mucosas provenientes de su propio cuerpo infectados con el virus. En el caso del virus COVID-19 ese periodo de supervivencia fuera de un huésped se estima que puede llegar a ser de 9 días.

Otra diferencia significativa es que el periodo de recuperación del coronavirus está entre las 2 y las 6 semanas mientras que en el caso del virus de la gripe convencional la recuperación ocurre entre los 5 y los 10 días.

Otra diferencia esencial. es que hay que tener en cuenta que la enfermedad puede dejar secuelas y los pulmones pueden crear lo que se llama paneles de abeja, consistentes en unas oquedades en las que los pulmones dejan de funcionar correctamente del mismo modo que ocurre en otras enfermedades graves como la tuberculosis.

En resumen, ni sensacionalismo ni pánico pero sí información.

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