El descubrimiento, publicado el 13 de abril en JAMA Neurology, sugiere que una fracción sustancial del 15% estimado de los estadounidenses portadores de la variante del gen de alto riesgo de Alzheimer están protegidos en cierto grado de la enfermedad por una variante del otro gen. (Un gen a menudo viene en una variedad de versiones, o variantes, que pueden producir diferentes rasgos).

Los hallazgos también pueden ayudar a los desarrolladores de medicamentos a identificar mejor a los participantes de los ensayos clínicos y los tratamientos para lo que, a pesar de los miles de millones de dólares gastados en la búsqueda de terapias eficaces, sigue siendo una enfermedad sin cura.

Alrededor de 5 millones de estadounidenses, incluyendo aproximadamente 1 de cada 10 personas de 65 años o más y un tercio de los que tienen 85 años o más, tienen la enfermedad de Alzheimer sintomática. Un número aún mayor tiene un precursor más sutil llamado deterioro cognitivo leve. Cerca de la mitad de los que tienen esta condición pasan a tener Alzheimer en toda regla. Hay medicamentos que pueden retardar un poco el desarrollo de los síntomas cognitivos, pero ningún medicamento disponible previene el avance de la enfermedad o prolonga la vida de los pacientes.

Lo que causa el Alzheimer todavía no se entiende bien. Probablemente hay numerosos factores pero los científicos han estudiado durante tres décadas acerca de uno de los principales contribuyentes al trastorno: una variante del gen, el ApoE4, que es más del triple de frecuente en los pacientes de Alzheimer que entre las personas sin la enfermedad.

Sin embargo, incluso tener dos copias de ApoE4 no asegura de ninguna manera que una persona vaya a desarrollar Alzheimer. Algunas de estas personas viven hasta los 85 o 90 años sin síntomas; están protegidas, de alguna manera, de los efectos debilitantes de esta variante genética.

Los estudios se han centrado en una variante de un gen que genera una proteína llamada klotho. Los altos niveles de klotho en la sangre predicen la longevidad en los estudios con animales. También hay evidencia de esto en los humanos. Por razones complicadas, llevar una sola copia de la variante del klotho -un estado genético denominado heterocigota- pero no dos copias aumenta los niveles circulantes de la proteína klotho.

Los investigadores calcularon la probabilidad de que los sujetos con o sin una sola copia de la variante klotho terminen con síntomas de Alzheimer versus que permanezcan asintomáticos. Rastrearon a los portadores asintomáticos de ApoE4 a lo largo del tiempo para determinar si aquellos con una sola copia de klotho tenían menos probabilidades de haber desarrollado síntomas de Alzheimer. También analizaron alrededor de 650 sujetos para ver si aquellos con una sola copia eran menos propensos a desarrollar niveles de beta amiloide cerebroespinal o depósitos cerebrales de beta amiloide que predecían el inicio de la enfermedad.

En el grupo de portadores de ApoE4, con una copia de la variante klotho se redujo el riesgo de Alzheimer en un 30%. Se ralentizó sustancialmente la progresión desde el estado libre de síntomas hasta los signos de deterioro cognitivo leve o la enfermedad de Alzheimer total y se redujo la carga de beta amiloide en los cerebros de los portadores de ApoE4 que aún no habían progresado a la demencia.

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