Si eres una de las millones de personas que tienen una cuenta de Google, tienes una Location Timeline de Google Maps. Puede estar en blanco: está vinculado a la configuración del Historial de ubicaciones y se graba constantemente en todos los dispositivos móviles vinculados a su cuenta una vez que usted ha aceptado esos Términos y condiciones que nadie lee. Para algunas personas, esto puede ser útil para calcular cuánta gasolina gastan o cuántos kilómetros deben pasar a su empresa; para otras, puede ser una buena idea simplemente para ver dónde has estado.

Google, como todas las empresas de los EE.UU., tiene que proporcionar cualquier información que le sea exigida por un tribunal. La compañía pone bastante empeño en luchar contra estas citaciones, pero al final, acaba siempre entregando muchos datos cuando se lo solicitan.

Hasta aquí lo obvio.

Pero tratándose Google (o de Facebook o de las otras empresas del mismo estilo) no debe sorprendernos que vayan mucho más allá sin ninguna consideración ética o moral: todo por la pasta. La base de datos de Google de dónde has estado, conocida internamente como Sensorvault, ayuda a la empresa a mostrarte anuncios e intereses basados en la ubicación, y se graba y amplía constantemente hayas o no aceptado ser localizado.

Para las fuerzas de seguridad se ha convertido en una forma de saber quién pudo haber estado presente durante un crimen, según un revelador artículo del New York Times. Las fuerzas del orden pueden tomar el lugar y la hora de un crimen y hacer que Google les diga quién estaba en el área. Google tiene una forma novedosa de tratar de anonimizar los datos: la empresa proporciona un conjunto de fichas (tokens) que representan una cuenta que la policía puede rastrear y luego solicitar datos de identificación más precisos para los que encajan con otras pruebas, como los testigos presenciales o de vídeo.

El caso que revela el New York Times muestra bien a las claras lo peligroso de este tipo de sistemas. Un individuo pasó una semana en la cárcel porque le había prestado el coche a un familiar, quien cometió un delito cerca de donde él estaba con lo cual todos los datos estaban en su contra: cámaras de seguridad con imágenes del coche y geolocalización del teléfono salvo por el detalle de que era inocente. Al final otras pruebas de la Policía determinaron su inocencia pero su semana en la cárcel sí que se la pasó.

Ya sabes, quieras o no, tu teléfono Android graba tu localización y se la dará a la Policía si estás cerca de un delito: a) ten cuidado por dónde andas y b) tu smartphone Android te está espiando.

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