Las personas que tienen trabajos en los que deben de estar sentados en torno a las ocho horas pueden tener consecuencias en su salud derivados de las malas posturas adoptadas o del excesivo sedentarismo.

El sedentarismo derivado del trabajo en oficina puede ocasionar fuertes disfunciones en los músculos y articulaciones que empeoran debido a las malas posturas que se adopten en el puesto de trabajo durante la jornada laboral.

En torno al cincuenta por ciento de los empleados que ejercen un trabajo de oficina, confirman que trabajan adoptando posturas que deriva en fatiga visual o que provoca ciertas molestias musculares en zonas tan comunes como los lumbares o las cervicales; de manera que, según los estudios realizados, cerca del 80% de la población sufre dolores en la espalda, lo que lo convierte en uno de los principales problemas de salud en España.

sedentarismo_oficina

La mayoría de los problemas surgen a raíz de una mala disposición del cuerpo frente al ordenador, lo cual supone un sobreesfuerzo, durante un periodo de tiempo continuado, para el cuello, brazos, y articulaciones. Este problema está influenciado muchas veces por el mal diseño del mobiliario que no puede ser adaptado a las características físicas del trabajador.

Una postura saludable evitará que la columna vertebral pierda su alineación y contracturas, además, evitará consecuencias como los espasmos involuntarios, dolor de cabeza y de hombros, además de la fatiga visual. Para poder descongestionar el cuerpo, es básico que la espalda pueda descansar sobre un respaldo que tenga cierta flexibilidad aportando un movimiento activo. Del mismo modo que no se aconseja que el cuerpo permanezca en la misma postura durante más de 45 minutos, intervalo de tiempo en el que te tendrás que levantar a caminar durante 5 minutos.

El asiento de trabajo es uno de los complementos primordiales, ya que debe de dar la posibilidad de adaptar la altura del individuo adaptando el sillón, lo brazos y el respaldar para que la columna, los lumbares y los brazos no sufran, asimismo, favorecerá una correcta circulación sanguínea en las piernas. Las sillas deben de poder girar con facilidad y debe de disponer de una curvatura que para adaptarse a la forma de la espalda. Para que las sillas que poseen ruedas sean seguras, han de disponer un pie con cinco radios que aporten la suficiente seguridad como para evitar vuelcos.

El asiento no debe de ser completamente blando, sino que tendrá una sensación mullida para mantener una postura erguida, y el borde del asiento será curvo para que no corte la circulación.

Asimismo, el tapizado que se utilice para forrar el respaldo será de un material transpirable o de rejilla.

 

Sobre el autor

DisOfic, empresa encargada del suministro de material de oficina, trabaja por y para tu empresa. Más información en http://www.disofic.es.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here